Merkel, calificadoras y mercados presionan a Rajoy por su política económica

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Los mercados financieros, calificadoras y Alemania redoblaron su presión para que el presidente electo del gobierno español, Mariano Rajoy, revele e implemente "sin demora" las medidas necesarias para atacar la crisis financiera que enfrenta el país y desvela a Europa.

En Madrid, en tanto, un día después de indicar que buscará acelerar los pasos de la transición, el Partido Popular (PP) de Rajoy anunció que hoy iniciará formalmente el proceso con una reunión en La Moncloa con funcionarios del saliente gobierno socialista del presidente José Luis Rodríguez Zapatero.

A dos días del rutilante triunfo electoral de Rajoy y a un mes de su investidura, la jefa de gobierno alemana, Angela Merkel, pidió a Rajoy que implemente "sin demora" las medidas "necesarias" para que España evite un agravamiento de su crisis de deuda, que podría a su vez profundizar la que afecta a otros países de la zona euro.

En una carta hecha pública por su oficina en Berlín, la jefa de gobierno de Alemania felicitó a Rajoy por su histórico triunfo electoral del fin de semana y dijo que el político de derecha recibió de los votantes "un claro mandato para realizar las reformas necesarias".

Merkel deseó a Rajoy "mucho éxito" en su declarada intención de combatir el desempleo récord español del 21,5% y de sacar al país de la profundización de su crisis de deuda registrada en días recientes al dispararse su costo de endeudamiento a los niveles que obligaron a Europa a rescatar a Grecia, Irlanda y Portugal.

"En tiempos difíciles para España y Europa, usted ha recibido un claro mandato de su pueblo para implementar sin demora las reformas necesarias", escribió Merkel en su carta.

España se encuentra bajo creciente presión externa para cumplir con los compromisos asumidos en términos de reducción del déficit, pero en un contexto en que cada vez le resulta más caro financiarse.

En la primera emisión de deuda tras la aplastante victoria del Partido Popular en las elecciones generales, España debió pagar intereses superiores a los que abonan Grecia y Portugal, dos de los países rescatados de la zona euro.

El Tesoro colocó en subasta 2.980 millones de euros en letras a tres y seis meses a intereses marginales superiores al 5%, el precio más alto en 18 años.

Ya la semana pasada, cuando los mercados daban por descontado el triunfo de Rajoy, España tuvo que pagar un interés superior al 7% para obligaciones a diez años por primera vez desde 1997.

Tras la subasta, el riesgo país, diferencial que paga el bono español a diez años con el alemán al mismo plazo -que es el de referencia-, escaló hasta los 467 puntos, aunque continúa por debajo del de Italia.

Antes de las elecciones, el riesgo país había superado los 500 puntos, el límite a partir del cual se entra en la llamada "zona de rescate".

Junto a la presión de los mercados, la agencia de calificación de riesgo Fitch se lanzó hoy a opinar cuál debe ser la política del nuevo presidente de Gobierno.

La mayoría absoluta obtenida por Rajoy en los comicios, dijo en un informe, "ofrece una ventana de oportunidad", por lo que insta al mandatario electo a "lanzar una reforma estructural y fiscal ambiciosa y radical" que "sorprenda positivamente a los inversores".

Si no se toman "medidas adicionales" para cumplir con la promesa hecha a la Unión Europea de reducir este año el déficit del 9,8% actual al 6% del Producto Interno Bruto, la calificación de España puede empeorar, amenazó la agencia.

Al igual que la calificadora Standard & Poor´s, la agencia Fitch mantiene la calificación de España en AA-, después de haber bajado la nota en octubre desde AA+.

El recorte de las previsiones de crecimiento de España, la subida del riesgo país, la persistente crisis de la zona euro y, sobre todo, el déficit de las comunidades autónomas españolas, amenazan los compromisos con la UE.

Pero Rajoy sigue sin divulgar sus planes, que según la número dos del PP, María Dolores de Cospedal, ya transmitió a la canciller alemana cuando los dos conversaron telefónicamente ayer tras el triunfo del candidato español.

"Rajoy ha garantizado que España será un país solvente, y la solvencia de España tiene que ser recompensada. En ese sentido, estamos haciendo lo que podemos hacer, pero hoy todavía el gobierno en funciones es el del Partido Socialista", sostuvo de Cospedal. La solución, insistió la secretaria general, "tiene que venir de Europa".

Cospedal precisó que Rajoy pidió a Merkel que el Banco Central Europeo (BCE) intervenga para estabilizar la deuda de los países que cumplen con lo que se les ha pedido para enderezar sus finanzas.

Estas palabras fueron interpretadas por diversos medios especializados alemanes como que el PP está enviando un mensaje a Europa para que España sea rescatada.

El traspaso de mando se concretará dentro de un mes, a pesar de que un sector del PP presiona para que se produzca cuanto antes, incluso saltándose la ley.

En este sentido, la "número tres" de la formación, Soraya Sáenz de Santamaría, a quien muchos analistas sitúan como vicepresidenta en el nuevo gobierno, se reunirá mañana en La Moncloa con el ministro de la Presidencia en funciones, Ramón Jaúregui, para arrancar con el proceso, según informaron fuentes del PP.

Pero el hecho de que el nuevo gobierno no asuma aún sus funciones, no impide, como señalan los analistas, que Rajoy anuncie cuáles serán los "recortes" que implementará, ni despeje la gran incógnita de quién será su ministro de Economía.

Se barajan muchos nombres, pero los que más fuerte suenan son dos partidarios de las medidas de ajuste fondomonetaristas, el político Cristóbal Montoro y José Manuel González Páramo, miembro del consejo del BCE desde 2004 que trabajó durante 15 años en el Banco Central de España.

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