Merkel no pudo formar Gobierno y podría haber nuevas elecciones en Alemania
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Ángela Merkel. AFP.
Angela Merkel no planea bajar los brazos a pesar de las crecientes críticas de las que es objeto, incluso dentro de su partido.
En lo inmediato, la canciller espera ver si el presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, un socialdemócrata, logra convencer a su partido reconsiderar su rechazo a gobernar con ella. Una fórmula que le daría un gobierno de mayoría.
Los socialdemócratas del SPD, liderados por Martin Schulz, reiteraron el lunes que no querían más "la gran coalición" actual con los conservadores, que dirige el país desde 2003, y que prefieren la oposición.
El jefe de Estado, que entre sus escasas prerrogativas tiene la de iniciar un proceso que puede conducir a la disolución del parlamento, exhortó a la clase política a evitar comicios anticipados.
"Espero de todos (los partidos) que estén disponibles para el diálogo y que sea posible, en un plazo razonable, la formación de un gobierno", dijo Steinmeier en una intervención televisada. Se refirió a "una crisis sin precedentes para la República federal alemana en casi 70 años de existencia".
"La incomprensión y la inquietud serían grandes en nuestro país, pero también en el extranjero, especialmente en nuestro vecindario europeo, si nuestras fuerzas políticas no demuestran responsabilidad", añadió el presidente Steinmeier
El llamado se dirige a los conservadores, liberales y ecologistas, pero también a los socialdemócratas del SPD, humillados en las pasadas elecciones de septiembre.
En cuanto a Merkel queda por saber si su partido le renovará la confianza en caso de elecciones anticipadas, que podrían celebrarse en la primavera de 2018.
Desde 1949 nunca había ocurrido que el país no tuviera mayoría para ser gobernado. La noche del domingo, tras un mes de negociaciones y dilaciones, los conservadores de Merkel (CDU-CSU), los liberales (FDP) y los ecologistas fracasaron en su intento de formar una coalición gubernamental.
La canciller, en el poder desde 2005, ganó las elecciones de septiembre pero con el peor resultado desde 1949 para su partido conservador, que ha perdido votos en favor de la extrema derecha (AfD), impulsada por un descontento creciente ante la llegada de más de un millón de refugiados en 2015-2016.
Además, el rumbo centrista de Merkel es cada vez más criticado en su familia política conservadora.
El terremoto político es tal en un país acostumbrado a la negociación y al compromiso político, que la influyente revista Der Spiegel escribe en su página web que el país está confrontado a su "momento Brexit alemán, a su momento Trump".
"Es su fracaso. Ello demuestra que el método Merkel --un pragmatismo sin límite y una flexibilidad ideológica máxima-- ha llegado a su fin" apunta el Spiegel.
Pero en caso de legislativas anticipadas, nada garantiza que el resultado sea diferente al de septiembre.
La emergencia de la AfD y su ingreso en la cámara de diputados ha conducido al país a una atomización del paisaje político, y dio una asamblea sin clara mayoría.
El Afd tiene un programa antiinmigrantes, antiislam y antiMerkel.
La situación en Alemania es también una mala noticia para los socios europeos de Berlín, en especial Francia, cuyo presidente Emmanuel Macron presentó en septiembre propuestas para reactivar la Unión Europea y la zona euro.
La presidencia francesa exhortó este lunes a una Alemania "estable y fuerte" mientras que la Comisión europea expresó su "confianza" en la "estabilidad y la continuidad" en Berlín.


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