Asunción (AFP, EFE) - El jefe de Gabinete paraguayo, Jaime Bestard, pidió ayer a todos los ministros poner sus cargos a disposición del presidente Luis González Macchi, al tiempo que confirmó la dimisión del ministro de Justicia y Trabajo, Silvio Ferreira, y la posible renuncia del de Interior, Julio Fanego, ambos cuestionados en el caso de dos activistas de izquierda que estuvieron desaparecidos trece días.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Bestard dijo que convocó a todos los ministros para realizar «un gesto ético de todo el gabinete, de solidaridad con el presidente y poner todos los ministros sus renuncias a disposición del presidente: los ministros acordamos que tendría que ser una decisión personal».
La crisis política, derivada de denuncias sobre la implicancia de los ministros de Justicia e Interior en la desaparición temporal de Juan Arrom y Anuncio Martí del movimiento marxista Patria Libre (MPL), llevó a la renuncia del ministro Ferreira.
Durante la jornada, políticos opositores manifestaron que Macchi ordenó pedir la renuncia de sus ministros para no verse afectado por el caso de la desaparición y tortura de los dos políticos de izquierda. «Si el presidente no toma medidas y decisiones políticas administrativas, él es el que tiene que irse», aseveró a «Radio Ñandutí» el vicepresidente paraguayo, Julio César Franco, del opositor Partido Liberal Radical Auténtico. Las denuncias afectan a la Policía, por un comisario y un subcomisario que eran propietarios de las residencias que sirvieron para la detención ilegal de los dos políticos. El caso tocó también al entorno presidencial con los ministros de Interior y Justicia acusados de saber dónde estaban y de haber hablado con los desaparecidos.
Dejá tu comentario