Bagdad (AFP) - El ejército estadounidense afirmó ayer haber dado muerte a 75 rebeldes en las últimas 24 horas en una operación en el oeste de Irak, en la frontera con Siria, mientras que un empleado japonés de una firma de seguridad extranjera fue secuestrado.
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Dos soldados estadounidenses murieron el domingo en combates al oeste de Irak, anunció, en tanto, el ejército de EE.UU. Estas muertes elevan a 10 el número de soldados estadounidenses muertos el pasado fin de semana.
Horas antes, el ejército estadounidense había anunciado haber matado a 75 rebeldes en las últimas 24 horas en una operación la provincia de Al-Anbar, que -se sospecha- sería un feudo de Abu Mussab al-Zarqawi, el líder de Al-Qaeda en el país.