Murió el expresidente Ciampi, símbolo moral de Italia
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Ciampi tenía 95 años.
El expresidente falleció en una clínica de Roma en la que llevaba varias semanas internado. Su funeral se llevará a cabo en la capital.
Nacido el 9 de diciembre de 1920 en Livorno, Toscana, en el seno de una familia de ópticos, tuvo a cargo por años la política monetaria y financiera Italia -de 1978 a 1993- como gobernador del Banco de Italia, y tuvo que hacer frente a numerosas crisis, entre ellas la devaluación de la lira en 1992.
Formado por los jesuitas, estrechamente vinculado al antifascista Guido Calogero, su maestro en la prestigiosa Escuela Normal de Pisa (Toscana), fue reclutado en 1941 por el ejército italiano como piloto en Albania.
A su regreso, se unió a las filas de la resistencia contra el régimen fascista de Benito Mussolini y al final de la guerra, se trasladó a Livorno, donde se graduó como abogado con una tesis sobre la ley eclesiástica, allí se casó con su esposa Franca, con quien tuvo dos hijos, la cual lo introdujo en el mundo de los bancos.
Inició así una carrera de 47 años en el banco central, donde subirá todos los peldaños hasta llegar al máximo cargo en 1979, año en que la lira, la moneda italiana, entra en el Sistema Monetario Europeo.
En 1993, a pedido del entonces presidente de la República Oscar Luigi Scalfaro, formó un gobierno de sólo "técnicos" para hacer frente a los escándalos por corrupción que azotaban a la clase política, en particular al Partido Socialista liderado por Bettino Craxi, mejor conocido como "Tangentopoli".
Cumplió con éxito sus dos misiones: la preparación de reformas institucionales para satisfacer la demanda de cambio de los italianos y defender la lira.
Como jefe de gobierno inauguró una política de amplia consulta con los sindicatos e impulsó pactos sociales entre patrones, sindicatos y gobierno y tuvo que encarar los atentados en 1993 de la mafia contra museos e iglesias en Florencia, Roma y Milán.
El 13 de mayo de 1999 fue elegido Presidente de la República para un periodo de siete años durante los cuales intervino en muchas ocasiones transformando la presidencia en un centro de poder.
Se opuso a firmar la controvertida reforma del sistema radio-televisivo y de la justicia, obligando al magnate de las comunicaciones Berlusconi, entonces jefe de gobierno, a cambiar la ley por conflicto de intereses.
"Los italianos no lo olvidarán. Era un ejemplo de competencia, dedicación, generosidad y pasión", escribió el actual presidente de la República, Sergio Mattarella.



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