Washington - La Corte Suprema de Estados Unidos autorizó ayer a un detenido que está en el pasillo de la muerte de Alabama a apelar contra la inyección letal como método de ejecución « inhabitual y cruel» y contrario a la Constitución. El condenado David Larry Nelson, quien se salvó a último momento, sostiene que, a causa del abuso de estupefacientes sus venas no pueden recibir inyecciones endovenosas sin que se dañe su piel y sus músculos, por lo que corre el riesgo de una hemorragia. Este, según sus abogados, es «un castigo inusual y cruel» explícitamente excluido por la Constitución.
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