Normaliza Rusia envíos de gas, pero sigue la tensión
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Un empleado de la empresa eslovaca de energía controla
los tubos de gas de la planta de Velke Kapusany. Rusia sigue
acusando a Ucrania de robarse parte de los envíos del
fluido a Europa occidental.
Alemania, Italia, Francia, Rumania, Hungría, Polonia, Austria y Eslovaquia registraron ayer niveles normales en la provisión de gas, de acuerdo con el suministro pactado para el período invernal, tras una caída que el lunes había llegado en Varsovia a 38%.
Pese a haber restablecido el suministro, Gazprom advirtió que no podrá mantener el abastecimiento si Ucrania, según aseguró, sigue robando de los gasoductos. La compañía rusa acusó a ese país de sustraer en las últimas 24 horas 118,7 millones de metros cúbicos de gas, que se suman a 104,8 millones extraídos, según dijo, en forma ilegal el 1 de enero, una imputación negada por Kiev.
«Ucrania insiste en el robo de gas», sostuvo el portavoz de la compañía, Serguei Kupraniov. «Hasta el momento hemos logrado evitar una crisis energética en Europa y conservar nuestra impecable reputación compensando a pleno el volumen de gas robado. Esta situación no puede sin embargo ser eterna», subrayó.
Además, el ministro de Energía ruso, Viktor Jristenko, advirtió que la extracción ilegal de gas debe ser dirimida por la Justicia.
«Los robos no pueden continuar como en los años '90: es necesario llevar la cuestión ante los jueces. Pero más que Gazprom, lo deberían hacer los consumidores europeos», sostuvo el funcionario.
• Intervención
En ese contexto, el primer ministro ruso, Mijail Fradkov, pidió a la UE su intervención para que Ucrania «garantice» el suministro de gas hacia el bloque. «Pedimos que influyan en Ucrania para que vuelva a la legalidad y garantice el tránsito ininterrumpido de gas natural, a través de su territorio, hacia los países de la Unión Europea, en cumplimiento con sus obligaciones internacionales», dijo Fradkov. A su vez, los gobiernos de Ucrania y Moldavia también reclamaron ayuda a la UE para la resolución del conflicto. El mandatario ucraniano, Viktor Yushenko, y su colega en Moldavia, Vladimir Voronin, enviaron una carta a las autoridades de UE en la que pidieron su intervención.
No obstante, pese a la preocupación de los gobernantes, el estrés causado por el conflicto fue más para Yushenko, quien decidió tomarse unas breves vacaciones. El mandatario, se desplazó a la zona ucraniana de los montes Cárpatos, en el oeste del país, donde suele descansar en invierno, para «pasar unos días de vacaciones con motivo de la Navidad y Año Nuevo y esquiar», según dijo a la prensa antes de abandonar Kiev.
En Moscú, la cadena rusa «NTV» bromeó que las delegaciones rusa y ucraniana, que vuelven a reunirse hoy, «corren el riesgo de no poder comunicarse con Yushenko» en caso de que necesiten hacerle una consulta.




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