13 de septiembre 2005 - 00:00

Nueva Orleans: Bush negó discriminación y ya hay renuncias

«Ahora se están moviendo rápido», dice un hombre mientras George W. Bush pide socorro ante la andanada de críticas que «inundan» su gobierno, según la visión del humorista Nick Anderson, de «The Louisville Courier- Journal ».
«Ahora se están moviendo rápido», dice un hombre mientras George W. Bush pide socorro ante la andanada de críticas que «inundan» su gobierno, según la visión del humorista Nick Anderson, de «The Louisville Courier- Journal ».
Nueva Orleans (AFP, EFE, Reuters, ANSA, LF) - El presidente estadounidense, George W. Bush, recorrió ayer por primera vez los barrios de Nueva Orleans más dañados por la inundación causada por el huracán Katrina y salió a defender la respuesta oficial a la crisis al negar que criterios raciales hayan orientado las labores de rescate.

«Los socorristas no verificaron el color de la piel» de los damnificados antes de ayudarlos, dijo el mandatario, en respuesta a críticas de que su administración se había mostrado negligente porque las víctimas eran principalmente negros pobres. Dichas acusaciones son «absurdas», dijo.

Tampoco tiene sentido decir que no se respondió a la catástrofe con medios suficientes debido al amplio despliegue militar de EE.UU. en Irak porque, según él, «tenemos muchas tropas para hacer ambas cosas».

El presidente dijo que ahora es el momento de pensar en la reconstrucción de la zona a largo plazo, pero eso no significa, puntualizó, que no haya que hacer examen de conciencia y averiguar lo que funcionó y lo que no. «Quiero saber exactamente qué pasó y cómo pasó... Ya habrá mucho tiempo para buscar culpables», añadió.

Sin embargo, en un momento en que el gobierno republicano busca desesperadamente recuperar los niveles de aprobación popular previos a la crisis, los culpables no tardaron en aparecer. El jefe de la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA), Michael Brown, renunció ayer tras haber sido duramente cuestionado por la lentitud de las labores de rescate.

• Recorrida

Brown había sido desplazado el viernes de su función de coordinador de la ayuda en los estados afectados por el ciclón, aunque sin ser despedido de su cargo.

Bush recorrió las calles de la devastada ciudad primero en automóvil y luego en la caja de un vehículo militar abierto, ocasionalmente esquivando cables y ramas de árbol, para llegar al condado de St. Bernard, al este de Nueva Orleans, una de las zonas más golpeadas por Katrina en la costa del Golfo de México.


Sin embargo, reflejando quizá la visión de muchos en Nueva Orleans, el principal diario de la ciudad manifestó su escepticismo respecto de las promesas de ayuda de Bush.

«Estamos enojados, señor presidente, y seguiremos enojados mucho después de que nuestra amada ciudad y distritos circundantes hayan sido drenados», dijo el «Times-Picayune» en un editorial publicado en su sitio Web.

«Nuestra gente merecía ser rescatada. Muchos que pudieron haberlo sido no lo fueron. Eso es una vergüenza para el gobierno», añadió.

• Víctimas fatales

El número oficial de muertos por el huracán Katrina llegó ayer a 509. El balance provisorio por estado es de 279 en Louisiana, 214 en Mississippi, 14 en Florida y 2 en Alabama.

Pese a todo, los esfuerzos de rescate y reconstrucción parecían avanzar. Se lograron poner más bombas en funcionamiento, lo que permitía un descenso en el nivel de la inundación, mientras autoridades de la salud anunciaban la fumigación de la ciudad para evitar el contagio de enfermedades por mosquitos. Asimismo, cinco hospitales de la ciudad volvieron a estar operacionales, con 500 camas disponibles.

En tanto, el aeropuerto internacional de la ciudad, que sólo tuvo vuelos humanitarios y militares tras el azote del huracán, reanudará hoy las operaciones comerciales.

Pero, a pesar de estos avances, la ciudad está devastada y su reconstrucción llevará muchos años y miles de millones de dólares. Muchos distritos, especialmente en el este de Nueva Orleans, permanecen inundados con dos metros de agua barrosa y contaminada.

Los equipos de rescate y las patrullas policiales y militares continúan con su rastrillaje en busca de cadáveres y de sobrevivientes, a los que deben convencer de abandonar la ciudad ante el peligro sanitario, aunque han recurrido a la fuerza para obligarlos a evacuar.

Una oficial dijo que había visto perros comiendo cadáveres humanos en la rampa de una autopista que desembocaba en una zona inundada.

Dos semanas después del paso devastador del huracán por el sureste del país,
57% de la producción petrolera de la región seguía paralizado, según cifras publicadas por el Servicio de Administración Mineral (MMS).

Las organizaciones de beneficencia estadounidenses recaudaron al menos 739 millones de dólares para las víctimas del huracán Katrina, a un ritmo de recaudación de fondos sin precedentes, dijo ayer un grupo que contabiliza las donaciones. Mientras, se informó que 118 países y 12 organizaciones internacionales han auxiliado a EE.UU. en la emergencia.

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