Nuevos combates hacen tambalear la tregua en Ucrania
-
Los hutíes anunciaron una ofensiva coordinada con Irán y Hezbolá contra blancos estratégicos de Israel
-
El llamado del Papa León XIV en Semana Santa contra la guerra: "No dejemos que nos paralicen"
Densas columnas de humo en la zona del aeropuerto de Donetsk.
Inicialmente el vicecanciller ruso, Aleksiei Meshkov, afirmó que el integrante de la organización humanitaria fallecido era italiano, durante una ceremonia en la embajada italiana en Moscú.
Posteriormente, los socorristas en el lugar de los hechos afirmaron que la víctima tiene nacionalidad suiza.
"No hay voluntarios ni equipo perteneciente a la Cruz Roja Italiana operativos en Ucrania, confirmó a ANSA el titular de la organización humanitaria en Italia, Francesco Rocca.
La sensación es que ni Kiev ni los rebeldes están controlando plenamente a sus fuerzas militares.
Los enfrentamientos continúan particularmente alrededor del aeropuerto de Donetsk, que los rebeldes intentan repetidamente atacar para cortarle el control a sus pares ucranianos.
El miércoles por la noche murieron siete milicianos, y otros diez resultaron heridos, según Kiev, que mencionó sobre nuevos ataques de los rebeldes también hoy, con blindados y bombardeos.
El ejército se defiende sosteniendo que sus disparos hacia Donetsk son en respuesta al accionar enemigo. Lo peor es que a menudo siempre las víctimas son civiles.
En tanto, hoy el Comité investigativo ruso abrió una pesquisa por la matanza de 3.000 personas atribuibles al ministro de Defensa ucraniano, Valeri Gheletei, el jefe del Estado Mayor, Viktor Muzhenko, el comandante de la 25/ma brigada de las fuerzas armadas, Oleg Mikas, y otros dirigentes militares ucranianos responsables de la operación militar contra los rebeldes prorrusos de las regiones de Donetsk y Lugansk.
Una reunión trilateral fue postergada entre Rusia, Ucrania y Unión Europea para intentar resolver el problema del gas entre Moscú y Kiev.
Ucrania no parece estar lista a aceptar el borrador de compromiso alcanzado en Berlín, que debe ser primero aprobado por los respectivos gobiernos.




Dejá tu comentario