El presidente estadounidense, Barack Obama, afirmó en un discurso en Shanghai (este) que China y Estados Unidos "no tienen que se rivales" e insistió en la importancia de los "derechos universales" como la libertad de expresión, de culto y de información, también en China.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"China y Estados Unidos no tienen que ser rivales", dijo Obama en un discurso ante un grupo de estudiantes, con los que posteriormente estaba prevista sesión de preguntas-respuestas, en el primer día de su visita oficial a China.
Ante los estudiantes, el mandatario también alabó a una China "majestuosa" y declaró que unas buenas relaciones entre Pekín y Washington pueden conducir a un mundo más próspero y pacífico.
"Las libertades de expresión, culto y el acceso a la información son, en nuestra opinión, derechos universales", añadió.
"Deberían estar al alcance de todo el mundo, incluidas las minorías étnicas y religiosas, ya estén en Estados Unidos, China o en cualquier otro país", agregó en su discurso, transmitido en directo por algunos sitios internet chinos y por la televisión de Shanghai.
Obama llegó a Pekín en la tercera etapa de su gira asiática procedente de Shanghái.
Obama tiene previsto cenar hoy junto a su homólogo, Hu Jintao, y otros miembros de la cúpula comunista china, y mañana mantendrá la que será su tercera reunión bilateral con Hu.
Obama insistió en un discurso en Tokio en que quiere mostrar a Pekín que Washington no es un rival sino un socio de China.
Dejá tu comentario