Obama pedirá autorización al Congreso antes de atacar a Siria

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El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pidió el sábado que el Congreso autorice un ataque militar en Siria en respuesta al uso de armas químicas, alejando la perspectiva de un ataque inminente, mientras la ONU prometió un informe "imparcial" y "creíble" sobre el caso.

"He decidido que Estados Unidos debería actuar militarmente sobre blancos del régimen sirio" y "está listo a atacar cuando lo decidamos", dijo Obama en una declaración en la Casa Blanca.

Pero de inmediato agregó que tomó la decisión de "pedir la autorización de los representantes de los estadounidenses en el Congreso para el uso de la fuerza".

La acción militar sería en respuesta a un ataque con gas neurotóxico cometido el 21 de agosto cerca de Damasco, que Estados Unidos atribuye al régimen de Bashar al Asad, y que según cálculos estadounidenses dejó al menos 1.429 muertos, entre ellos 426 niños.

Obama recordó que Estados Unidos tiene "fuertes" pruebas de que el gobierno sirio estuvo detrás de estos ataques.

El análisis de las muestras tomadas en Siria por los investigadores de la ONU sobre las armas químicas podría tomar "hasta tres semanas", aseguró el sábado la Organización para la prohibición de las armas químicas (OIAC, por sus siglas en inglés).

"Todos los esfuerzos posibles serán hechos para acelerar el proceso" y los investigadores entregarán luego los informes al secretario general de la ONU, Ban ki-Moonm, quien a sus vez las comunicará a los estados miembros, agregó la OIAC.

El portavoz de esa organización, Michael Luhan, dijo a la AFP que las muestras "serán enviadas a unos seis laboratorios de varios países que no están implicados políticamente" en el caso.

El Congreso estadounidense se encuentra en receso hasta el 9 de septiembre, por lo que el anuncio de Obama aleja la perspectiva de una acción militar inminente contra el régimen de Bashar al Asad.

Obama dijo que se había reunido con los jefes de las bancadas partidarias en el poder legislativo, quienes estuvieron de acuerdo en "incluir un debate y un voto en la agenda para cuando el Congreso retome las sesiones" el 9 de septiembre.

"Estamos satisfechos de que el presidente pida la autorización para una intervención militar en Siria", señaló en un comunicado el republicano John Boehner, titular de la Cámara baja, y otros de sus colegas de partido.

Estados Unidos asegura que el informe de los inspectores de la ONU sobre las armas químicas no dará información nueva, y dijo contar ya con todas las pruebas que acusan al régimen sirio.

Obama, que tiene previsto participar en la cumbre del G20 el 4 y 5 de septiembre en San Petersburgo (Rusia), condenó incluso "la impotencia" del Consejo de Seguridad de la ONU por no lograr tener una sola voz desde el inicio del conflicto en Siria, en marzo de 2011, que ha dejado más de 100.000 muertos.

"Como dijo en numerosas ocasiones Ban Ki-moon, la investigación de la ONU no dirá quién utilizó estas armas químicas (...). Ellos dirán si este tipo de armas fueron utilizadas", explicó el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, para quien "la misión de la ONU no puede decirnos nada (...) que no sepamos ya".

El presidente ruso, Vladimir Putin, aliado de Siria, calificó de "completamente absurdas" las acusaciones de que el régimen sirio usó armas químicas.

"Estoy convencido de que se trata de una provocación de quienes quieren involucrar a otros países en el conflicto sirio, y garantizarse el apoyo de actores internacionales poderosos, en primer lugar el de Estados Unidos", añadió Putin, quien exhortó a Washington a mostrar las pruebas que dice poseer.

El régimen sirio niega haber utilizado armas químicas y calificó de "mentiras y fabricaciones" el informe de los servicios de inteligencia de Estados Unidos sobre la implicación de su ejército en un ataque químico.

"Esperamos una agresión en cualquier momento y estamos preparados para responder también en cualquier momento", afirmó este sábado a la AFP un responsable de los servicios de seguridad sirios.

Pese a la oposición del parlamento británico, que el jueves rechazó un ataque, así como de Moscú y Pekín a cualquier tipo de intervención, Obama y su homólogo francés, François Hollande, expresaron su intención de enviar un "mensaje fuerte" al régimen de Asad.

De hecho, Obama se comunicó con Hollande este sábado previo a anunciar que pediría la anuencia del Congreso para un ataque, cuyo objetivo -aseguran- no es derrocar el régimen sirio, sino evitar el uso de armas químicas.

Entretanto, ante el temor de una inminente intervención, una marea de familias sirias abandonaban este sábado el país a través del puerto fronterizo libanés de Masna.

En un vídeo difundido en internet, la oposición siria instó a los habitantes a tomar medidas de precaución para "superar las dificultades en los próximos días": aprovisionarse de velas y agua potable, disponer de botiquines de primeros auxilios, etc.

En un sábado soleado en la capital estadounidense, grupos pacifistas y partidarios de la oposición siria se apostaron frente a la Casa Blanca, y la policía debió movilizarse para mantener separados a ambos bandos.

"La guerra en Siria, justificada por mentiras", gritaban los manifestantes contrarios a los ataques militares, aferrados a las rejas que dan a los jardines de la Casa Blanca.

"Estamos metidos en demasiadas guerras en este momento", dijo Andre Jones, un estudiante que mencionó la situación en Afganistán. La situación en Siria "no es nuestro trabajo. Son un país soberano, y además no nos quieren allí. Y además las dos partes son malas", dijo.

De su lado, una cincuentena de personas gritaban consignas en favor de los ataques y contra Asad.

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