Obama recortará "gastos innecesarios" de los programas de salud públicos
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Barack Obama.
El Gobierno prevé ahorrar otros 75.000 millones de dólares con mejores políticas de precios para los fármacos que se suministran a través de Medicare.
Otros 110.000 millones de dólares en recortes se lograrían al reducir los incrementos en los pagos previstos a los hospitales y distintos proveedores de servicios médicos al programa Medicare en el plazo de 10 años.
A eso habría que añadir 22.000 millones de dólares, que se lograrían con reformas más pequeñas, que buscan reducir el despilfarro, el fraude y el abuso.
Obama insistió, en ese ámbito, en que el "sentido común" guiará sus planes de recortes.
"Si más estadounidenses tienen seguro, podemos reducir los pagos que ayudan a los hospitales a brindar tratamiento a pacientes sin seguro médico", indicó.
Añadió, además, que "si los fabricantes de medicamentos pagan la parte que con justicia les corresponde", será posible reducir el gasto del Gobierno en medicamentos recetados.
"Y si los doctores tienen incentivos para proporcionar el mejor servicio de salud, en lugar de más servicios, podemos ayudar a los estadounidenses a evitar hospitalizaciones, tratamientos y exámenes innecesarios que inflan los costos", concluyó.
Ese plan de ahorro, sumado a otras medidas anunciadas anteriormente, permitirá a la Casa Blanca hacerse con 950.000 millones de dólares para llevar a cabo la reforma del sector sanitario en la próxima década.
Estados Unidos gasta casi un 50 por ciento más por persona en cuidados de salud que ningún otro país, una situación que la actual Casa Blanca considera imprescindible cambiar.
El objetivo final, según recordó el mandatario estadounidense, es abordar una reforma que "reduzca costos, mejore la calidad y la cobertura y proteja el poder de decisión del consumidor".
Obama quiere que el proyecto de reforma esté listo para que él lo promulgue a través de una ley en octubre, pero afronta la oposición de distintos sectores de la industria médica, así como la de los republicanos en el Congreso que se niegan a crear un plan de cobertura público que compita con el de las aseguradoras privadas.



