Brasilia (ANSA) - Los tres principales partidos de la oposición brasileña divulgaron ayer un documento crítico sobre el gobierno, señalando que «Lula es el nombre de la crisis de autoridad».
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El documento, titulado «Unión por la Etica y por el Empleo», fue el primer acto conjunto de la oposición desde las elecciones de octubre de 2002, ganadas por Luiz Inácio Lula Da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT). La nota fue suscripta por los titulares del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB, del ex presidente Fernando Henrique Cardoso), el Partido del Frente Liberal (PFL) y el Partido Democrático Laborista (PDT, centroizquierda).
En el documento, estos tres partidos anunciaron la creación de «un foro permanente de consulta y concertación en pro de medidas efectivas de combate a la corrupción y recuperación del empleo». De acuerdo con la nota, «si la economía retrocede es porque un gobierno apático, confuso, sin liderazgo, imaginación ni proyectos deja escapar las oportunidades de retomada de crecimiento». «En Brasil, no hay amenaza de golpe ni conspiraciones. Sí hay una crisis es de autoridad, cuyo nombre es Lula. Lo que queremos es que el presidente gobierne, que no delegue funciones», dijo el titular del PFL, el senador Jorge Bornhausen.
«La situación de Brasil hoy es tensa, existe un desgaste del gobierno. Había un programa de gobierno que ganó la elección, pero fue dejado de lado y sustituido por la nada», sostuvo José Serra, ex candidato presidencial y titular del PSDB.
El líder del PDT, Leonel Brizola, no pudo asistir al acto por tener dolores en la columna, pero su número dos, el senador Jefferson Peres, dijo que «el foso que nos separaba en el pasado a estos tres partidos se estrechó». El acto político se realizó en el Congreso, tres días después de una cena ofrecida por el ex presidente Cardoso (1995-2002) a los titulares del PSDB y el PFL. En esa comida, realizada en el departamento de Cardoso en San Pablo, el ex presidente sugirió que podría presentarse como candidato en las elecciones de 2006, en las que podría volver a enfrentar a Lula. Cardoso ya se enfrentó dos veces con Lula Da Silva, a quien derrotó en primera vuelta tanto en 1994 como en 1998. «Bill Clinton después de haber sido dos veces presidente no puede ser más nada. En Brasil, no es así», dijo Cardoso, enigmático.
Tanto la comida del lunes como el acto de ayer derivaron del difícil momento que atraviesa el gobierno de Lula, el peor desde que asumió hace casi 15 meses, según analistas. El gobierno está siendo salpicado desde hace más de 40 días por un escándalo de corrupción, que mantiene en jaque al ministro jefe de la Casa Civil (jefe de gabinete), José Dirceu, el principal colaborador de Lula.
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