Otra polémica: voto clave a la Ley de la Memoria
-
La ONU estima que cuatro millones de iraníes caerían en la pobreza y se perderían un millón de empleos por la guerra
-
Un multimillonario indio quiere rescatar a los "hipopótamos de Pablo Escobar" y llevarlos a la India
La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, aseguró en la apertura del debate de ayer que en la ley no hay ni una línea que no pueda ser respaldada por cualquier demócrata, porque todos sus artículos responden a principios que «todos podemos compartir».
Pero el portavoz parlamentario del PP, Eduardo Zaplana, argumentó el rechazo conservador en que la ley «rompe la herencia con la que se construyó la transición», es «innecesaria» y «claramente perjudicial para la convivencia nacional».
«Quieren imponer una memoria única y oficial, que fue una de las cosas que más criticamos al franquismo, caen en el mismo error», añadió.
El texto, además de hacer una condena del franquismo, declara la ilegitimidad de las condenas y sanciones dictadas «por motivos políticos, ideológicos o de creencia religiosa» durante la dictadura y ordena el retiro de todos los símbolos y monumentos públicos que honren o recuerden al franquismo, de exaltación de la sublevación militar y de la Guerra Civil.
Las personas que buscan a familiares desaparecidos, algunos enterrados en fosas comunes, podrán reclamar ayuda para esa tarea y la posterior identificación.
La posibilidad de adquirir la nacionalidad española se amplía a los hijos y nietos de quienes la perdieron por el exilio a consecuencia de la Guerra Civil o de la dictadura. Esto alcanza a un millón de personas, muchas de ellas en la Argentina.
En el tratamiento de ayer se introdujo una modificación que permitirá a la Iglesia Católica invocar razones «artísticoreligiosas» para no tener que retirar de sus edificios símbolos conmemorativos de la Guerra Civil o la dictadura.
La retirada de esos símbolos puede sortearse también si se argumentan motivos «arquitectónicos» o «artísticos».
En el caso de que no se eliminen sin una causa establecida, el texto contempla sanciones como una posible anulación de subvenciones.
La ley debe pasar un último trámite con la aprobación en el Senado, la cámara alta del Parlamento.




Dejá tu comentario