12 de mayo 2005 - 00:00

Otro susto para Bush

El ingreso de una avioneta privada en espacio aéreo restringido obligó ayer a evacuar la Casa Blanca y el Congreso en Washington. Aunque no se encontraba en la sede del gobierno, se trató del segundo susto en dos días para George Bush, quien el martes estuvo expuesto en la república de Georgia a la posible explosión de una granada abandonada en el lugar en el que encabezaba un acto. En el episodio de ayer, la avioneta intrusa se encontraba a 5 kilómetros de la Casa Blanca, es decir a sólo un minuto de vuelo. Dos aviones de guerra fueron despachados de inmediato y debieron realizar disparos de alerta con bengalas para lograr que el piloto aceptara desviar su curso.

Quince minutos estuvieronevacuados ayer la CasaBlanca y el edificio delCongreso en Washington,debido a la presencia deuna avioneta privada en elespacio aéreo restringido.
Quince minutos estuvieron evacuados ayer la Casa Blanca y el edificio del Congreso en Washington, debido a la presencia de una avioneta privada en el espacio aéreo restringido.
Washington (AFP, EFE, Reuters, ANSA) - Un alerta máxima fue decretada ayer en Washington, que provocó la evacuación de la Casa Blanca y el despegue de cazas supersónicos en misión de combate, cuando un avión violó, por causas desconocidas en un primer momento, el espacio aéreo restringido.

Durante la emergencia, que incluyó la evacuación de la Casa Blanca y del Congreso durante 15 minutos, el presidente George W. Bush se encontraba fuera del edificio, practicando bicicleta en un sendero rural de los suburbios de Washington.

Por el contrario, su esposa, Laura, y el vicepresidente, Dick Cheney, estaban en la sede del gobierno y fueron evacuados de urgencia, dijo el portavoz, Scott McClellan, quien no precisó si fueron llevados a los refugios subterráneos o fuera del edificio. El avión llegó a estar a 4,8 kilómetros de la sede presidencial y sólo necesitaba de un poco más que un minuto para llegar al lugar.

Dos cazas supersónicos F-16 decolaron de la Base Andrews, y se dirigieron a interceptar al avión privado que hacía caso omiso a las órdenes radiales de alejarse de la capital
, agregó McClellan una hora después de finalizado el incidente.

Los pilotos de los F-16 lanzaron dos bengalas de advertencia frente al avión, y entonces, cuando la máquina se encontraba a menos de 5 kilómetros de la Casa Blanca, cambió su rumbo y, ya escoltada por un helicóptero Black Hawk, se dirigió hacia el aeródromo de Frederick, en el suburbio norte de la ciudad.

Los cazas pasaron volando a muy baja altura sobre el centro de la ciudad, causando inquietud también entre la población, ya que el primer vuelo de este tipo tuvo lugar el día de los atentados del 11 de setiembre.

Al descender el avión, su piloto, vestido con un pantalón corto y camisa clara, fue detenido, esposado y escoltado hasta un vehículo policial que aguardaba cerca de la pista.

La violación del espacio aéreo de la capital estadounidense puso en marcha el dispositivode emergencia. En el Congreso se accionaron las sirenas mientras los servicios de seguridad ayudaban a evacuar a legisladores, empleados y visitantes. «Los agentes de seguridad nos ordenaron evacuar. Nos gritaban 'corran, corran, corran'», relató un funcionario de la Casa Blanca.

Testigo involuntario de la evacuación abrupta fue el presidente de
El Salvador, Antonio Saca, quien viajó a Washington para hacer lobby en favor de la aprobación del Tratado de Libre-Comercio con América Central.

Saca y otros presidentes centroamericanos estaban en el Capitolio cuando se declaró el alerta. «Ahora estoy tranquilo, gracias a Dios, después de vivir este momento de mucho estrés aquí en Washington», dijo el jefe de Estado a la radioemisora salvadoreña «YSKL».

Un incidente similar al acontecido ayer ocurrió en junio, justo antes de los funerales del ex presidente
Ronald Reagan, cuando el avión que transportaba a un gobernador ingresó por error en el espacio restringido.

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