13 de mayo 2005 - 00:00

Otro susto: desvían en EE.UU. avión francés

Washington (AFP, Reuters, EFE, ANSA) - La compañía aérea Air France debió desviar ayer su vuelo 332, que viajaba entre París y Boston, hacia Bangor, en el estado norteamericano de Maine, a petición de las autoridades estadounidenses, confirmó un portavoz de la empresa.

El vuelo fue desviado a causa de la identidad de un pasajero cuyo nombre figura en una lista antiterrorista estadounidense, dijo un funcionario de la autoridad norteamericana de transporte aéreo (TSA).

Sin embargo, horas después, trascendió que el pasajero no sería sospechoso de terrorismo. «En este momento no existe ninguna información que pueda ligar al pasajero a ninguna red terrorista», declaró Lauren Stover, responsable de la comunicación de la TSA.

• Control exhaustivo

Tanto los pasajeros como sus equipajes fueron sometidos a un exhaustivo control, con las consiguientes molestias. El hombre fue interrogado por las autoridades estadounidenses en Bangor y será devuelto a Francia, según una fuente del aeropuerto que pidió no ser identificada.

Por su parte, la TSA habló de un «exceso de prudencia» al no permitir que la aeronave se acerque a Boston. Tras un par de horas y la constatación de que todo fue una falsa alarma, el avión continuó con su itinerario.

Cuando se embarcó en el aeropuerto Charles De Gaulle, cerca de París, las autoridades francesas «no
se dieron cuenta de que el nombre de esta persona figuraba en la lista de personas que tienen la entrada restringida al país», precisó la fuente oficial de la TSA.

Mientras tanto, sobre todo después de este nuevo episodio,
EE.UU. se interrogaba ayer sobre la eficiencia de los sistemas de alerta aplicados desde los atentados del 11 de setiembre de 2001, a raíz de la desordenada evacuación el miércoles de la Casa Blanca y el Congreso cuando un pequeño avión invadió el espacio aéreo restringido sobre la capital.

«Hay una reacción excesiva», afirmó
David Rothkopf, experto en asuntos de seguridad del centro de estudios Carnegie Endowment for International Peace. «Si se veía la información de la noche, parecía que una cosa terrible había pasado», agregó.

Según un periodista presente en la Casa Blanca durante el incidente, la evacuación fue desordenada. No hubo ningún anuncio por altoparlante y el servicio secreto entró en la sala de prensa gritándoles a los periodistas que salieran.

La impresión de desorden se hizo más evidentepor el hecho de que el Departamento de Estado -ubicado a unas cuantas calles de la casa presidencial- y el Pentágono no fueron evacuados
, y el presidente George W. Bush, quien hacía un recorrido en bicicleta alrededor de la zona, no fue siquiera informado de lo que sucedía.

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