3 de enero 2002 - 00:00

Pakistán está dispuesto a dialogar con India

Musharraf se reunió con el primer ministro chino, Zhu Rongji, en Pekín, y declaró que rechaza el comienzo de una guerra con la India y que Pakistán está dispuesto a relajar la tensión mediante el diálogo.

El general hizo escala en China porque la India ha cerrado su espacio aéreo a vuelos paquistaníes.
   
Sin embargo, el primer ministro indio, Atal Behari Vajpayee, había declarado antes de partir hacia Katmandú que no se reunirá con Musharraf durante la cumbre de la SAARC y rechazó el diálogo hasta que Pakistán finalice "su apoyo al terrorismo".
   
Musharraf discutió la crisis indo-paquistaní con el primer ministro chino, quien, junto a Estados Unidos, pidió cautela a las dos partes en conflicto.
   
El ministro chino del Exterior, Tang Jiaxuan, expresó en conversación telefónica con Colin Powell, secretario de Estado norteamericano, su preocupación por el peligro de desestabilización en que podría caer la región. Tang espera que la cumbre de la SAARC ayude a relajar la tensión.
   
En su escala en Pekín, Musharraf buscó también el apoyo de su tradicional aliado. El jefe de gobierno chino felicitó al general por su disposición al diálogo y por las medidas tomadas contra el terrorismo. El presidente paquistaní manifestó que seguirá haciendo lo necesario en la lucha contra los terroristas dentro de su país.

Desde Pakistán, sin embargo, el Consejo para la Defensa Afgano-Paquistaní (PADC), una alianza de partidos religioso-políticos paquistaníes, criticó la política de Musharraf y le exigió una mayor dureza contra la India.
   
Por su parte, el portavoz del Ministerio de Exteriores paquistaní, Aziz Ahmed Kahn, expresó su deseo de que desde la India no se hagan declaraciones que aumenten la tensión. La situación requiere "declaraciones que bajen la temperatura, que desactiven y reduzcan tensiones y abran el camino a las negociaciones", manifestó Khan.
   
Mientras tanto, en Cachemira volvieron a producirse enfrentamientos armados. Ataques de extremistas musulmanes contra el Parlamento regional y contra un campamento del Ejército indio en el estado de Jammu y Cachemira provocaron anoche la muerte de un policía y dos soldados y dejaron heridas a 34 personas.
   
India acusa a Pakistán de fomentar este tipo de ataques, incluido el asalto al complejo del Parlamento indio el pasado 13 de diciembre.

Los ataques los perpetran grupos de extremistas musulmanes que tienen sus bases en suelo paquistaní. Dos de estos grupos, Hizbul Muyajidin y Jaish-i-Mohammed, amenazaron con intensificar sus acciones, según oficiales de seguridad indios.
   
Mientras tanto, el primer ministro de Gran Bretaña, Tony Blair, realizó hoy en la capital de Bangladesh la primera parada de un viaje diplomático al sur de Asia en el que intentará disminuir la tensión entre las dos potencias nucleares.
   
Gran Bretaña y Bangladesh acordaron hoy aumentar la cooperación política y económica, basada en un compromiso común para combatir el terrorismo, señalaron fuentes oficiales tras conversaciones con Blair.
   
Previamente, Blair fue recibido en el aeropuerto de Dhaka por el primer ministro de Bangladesh, Begum Khaleda Zia, y por los ministros del gabinete y otras autoridades. Aparte de la crisis indo-paquistaní, el premier británico trató con el gobierno de Bangladesh asuntos bilaterales.
   
La seguridad en Dhaka y sus alrededores ha tenido que ser incrementada por la amenaza de un grupo islámico extremista de llevar a cabo protestas contra la visita del líder británico. Blair, junto con el presidente estadounidense, George W. Bush, fue acusado por islamistas de Bangladesh de asesinar a palestinos y musulmanes en Afganistán al lanzar la campaña antiterrorista.
   
Un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores en Dhaka afirma que la visita de Blair tiene una especial importancia, y marca un nuevo capítulo en las relaciones bilaterales.
   
El primer ministro británico se reunirá con líderes de la oposición este viernes, antes de partir hacia el subcontinente indio, donde se reunirá con Vajpayee y Musharraf y les instará a mantener la calma y abrir un diálogo. La reunión con el primer ministro indio no será posible hasta el sábado, después de que éste regrese de la reunión del SAARC en Nepal.
   
La misión diplomática de Blair, de una semana de duración, ha sido acordada con Bush.
   
Desde Londres, el gobierno británico se afanó por que la visita de Blair no parezca obedecer a un papel mediador del mandatario en el conflicto. "El conflicto de Cachemira es una disputa bilateral. Sólo se puede solucionar bilateralmente", declaró Jack Straw, secretario de Relaciones Exteriores británico.
   
Según Straw, la visita de Blair puede, en el mejor de los casos, mejorar el clima entre la India y Pakistán.

Dejá tu comentario

Te puede interesar