5 de julio 2002 - 00:00

Pánico en EE.UU.: 4 muertos por tiroteo y por caída de avioneta

Dos episodios sugestivos recrearon ayer la pesadilla del terrorismo en los Estados Unidos, justo cuando el país había sido virtualmente militarizado para evitar atentados durante las celebraciones por el Día de la Independencia. Un desconocido abrió fuego contra el mostrador de la aerolínea israelí en el aeropuerto de Los Angeles, matando a dos personas e hiriendo a otras dos antes de ser abatido. En la misma ciudad, una avioneta cayó sobre un parque, dejando un muerto y 10 heridos.

El tiroteo frente al mostrador de la aerolínea israelí El Al hizo que se reforzara ayer la seguridad en el aeropuerto de Los Angeles.
El tiroteo frente al mostrador de la aerolínea israelí El Al hizo que se reforzara ayer la seguridad en el aeropuerto de Los Angeles.
Los Angeles (ANSA, Reuters, EFE) - A pesar del fuerte dispositivo de seguridad impuesto por las autoridades, los estadounidenses no pudieron olvidar ayer la amenaza del terrorismo en su primer Día de la Independencia tras los atentados del 11 de setiembre. Al menos cuatro personas murieron y 12 resultaron heridas en Los Angeles, después de que un desconocido baleara el mostrador de la aerolínea israelí El-Al en el aeropuerto internacional y de que un pequeño avión se estrellara contra una un grupo de familias congregadas en un parque.

El teniente de la policía de Los Angeles, Horace Frank, indicó que alguien abrió fuego cerca del mostrador de El-Al y mató a dos personas e hirió a varias más. Luego, un oficial de seguridad abatió al asaltante. «Tenemos una presencia policial significativa en el lugar», dijo Frank poco después del incidente, que comenzó a teñir los festejos del 4 de julio. El aeropuerto reanudó sus vuelos una hora después del hecho.

Pero el gran dispositivo de seguridad montado para los festejos no pudo evitar que un hombre se dirigiera hacia la oficina de pasajes de El-Al y le disparara al cajero. Luego abrió fuego sobre otras personas de la terminal aérea. Además del atacante, un hombre de 52 años abatido por un guarda de seguridad de El-Al, otro hombre, de 46 años, sucumbió a heridas de bala en el centro médico Martin Luther King, informó el portavoz policial, Alex Baez. El ataque dejó, además, cinco heridos, afirmó Baez. Al respecto, el ministro de Transporte de Israel, Efraim Sneh, dijo que el tiroteo en el mostrador de la aerolínea de su país había sido un «ataque terrorista». Si bien Sneh explicó que no tenía información clara sobre la identidad del autor del ataque, agregó que «organizaciones, principalmente grupos islámicos extremistas, están planeando atacar blancos israelíes en el extranjero y un aeropuerto es un blanco preferido».

«Creemos que estamos hablando de un atentado terrorista», dijo el ministro a la radio emisora del ejército israelí.

Si bien el último miércoles el FBI había alertado acerca de posibles atentados suicidas -al estilo de los llevados a cabo por grupos integristas palestinos en Israel- en las festividades del Día de la Independencia, un portavoz de la Oficina Federal de Investigaciones declaró anoche que era muy pronto para considerar el ataque un hecho terrorista.

«No hay indicios de conexión terrorista alguna en este asunto ahora mismo», señaló el portavoz del FBI Matthew McLaughlin.

La advertencia decía que no había amenazas específicas contra objetivos en Estados Unidos, pero algunas embajadas norteamericanas en el exterior cancelaron las celebraciones. Una persona que fue vista poco antes con el autor de la masacre fue demorada en el aeropuerto de Los Angeles e interrogada por el FBI.

• Avión caído

En tanto, un pequeño avión bimotor cayó sobre una multitud en el suburbio de San Dimas, en Los Angeles, matando al menos a una persona e hiriendo de gravedad a varias otras, entre ellas niños, indicó un funcionario de los bomberos de Los Angeles.

«Hemos tratado hasta a 10 pacientes, seis de ellos en estado crítico», dijo el portavoz de los bomberos, capitán
Mark Savage. «Hay una víctima fatal en el lugar», agregó. «Dos de los pacientes críticos son niños», agregó. «Se trata de un aparato bimotor privado que se estrelló contra unos árboles y golpeó a algunas personas que se encontraban en el lugar», afirmó. «No tenemos información de sobre dónde despegó el avión, quién lo pilotaba y hacia dónde se dirigía», añadió.

Las mayores ciudades de Estados Unidos, con Nueva York y Washington a la cabeza, fueron patrulladas durante la jornada por aviones de combate, y los ojos de la policía y de las agencias de seguridad, y las cámaras y sistemas de vigilancia electrónica fueron puestos en alerta permanente.

Agentes de civil del FBI se filtraron entre los participantes de cada una de las fiestas por el 4 de julio, sitios estratégicos y los puntos de mayor circulación de personas, en coincidencia con el inicio formal de los viajes de vacaciones.

Nueva York, con las dos torres del World Trade Center (WTC) derrumbadas con aviones secuestrados el 11 de setiembre, volvió a ser el eje de amenazas no puntuales, indefinidas, ambiguas y sus dos poderosas autopistas, FDR y Hudson, fueron el eje de los mayores controles.

Además, el acceso a la FDR drive sobre el East River tuvo múltiples controles policiales, por la concentración de dos millones de neoyorquinos, ansiosos de ver los fuegos de artificio de Macy's. En Washington, los fuegos artificiales atrajeron a medio millón de estadounidenses en el National Mall. En tanto, el presidente
George W. Bush pasó la velada con una multitud de invitados en la Casa Blanca, tras haber pasado el día con veteranos de guerra en la plaza principal de Ripley, en Virginia.

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