El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, afirmó que la guerra en su país atraviesa un punto de inflexión y que Rusia pierde la iniciativa a medida que pasa el tiempo. Este factor podría ser favorable para Kiev.
El mandatario describió que el panorama militar es el más favorable para Kiev en dos años y medio. También admitió que la atención de Washington se centró en Medio Oriente luego de recibir apoyo armamentístico.
El mandatario describió que el panorama militar es el más favorable para Kiev en dos años y medio.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, afirmó que la guerra en su país atraviesa un punto de inflexión y que Rusia pierde la iniciativa a medida que pasa el tiempo. Este factor podría ser favorable para Kiev.
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Fue durante una entrevista concedida al medio The Guardia en Londres, donde el mandatario consideró que, aunque no puede decirse que Moscú esté perdiendo el conflicto, sí están “perdiendo la iniciativa cada día”.
El mandatario describió que el panorama militar es el más favorable para Kiev en dos años y medio, atribuyendo este giro a una serie de ataques con drones ucranianos que alcanzaron infraestructura clave en San Petersburgo y Crimea, lo que provocó incendios y desabastecimiento de combustible en la península ocupada por Rusia desde 2014.
El ucraniano también admitió que la atención de Washington se centró en Medio Oriente luego de que estallara la guerra entre EEUU e Irán: "Por supuesto, desde el comienzo de la guerra con Irán, su enfoque cambió", sostuvo y consideró nunca recibió "el mismo nivel de apoyo" armamentístico que puso la gestión Trump contra Teherán.
En la última semana, Ucrania intensificó el uso de drones de largo alcance, impactando terminales petroleras y rutas logísticas rusas. Según Zelenski, la contraofensiva frenó casi por completo el avance de las tropas rusas en el este.
El presidente detalló que el Kremlin estaría perdiendo más de 30.000 soldados al mes, con entre 23.000 y 24.000 bajas fatales y el resto heridos de gravedad, aunque admitió que la cifra real podría ser aún mayor. Ucrania también sufrió pérdidas, pero en menor escala.
El Ejército ruso lanzó una serie de ataques con misiles y drones contra distintas ciudades de Ucrania, incluido Kiev, Dnipró y Járkov, dejando al menos 17 muertos y más de 100 heridos, en una nueva escalada de violencia que volvió a golpear zonas urbanas y provocó graves daños materiales en infraestructura civil.
La ofensiva nocturna impactó en múltiples puntos del territorio ucraniano y afectó principalmente a áreas residenciales, donde se registraron incendios, derrumbes y cortes de energía. El uso de misiles balísticos y drones de largo alcance generó escenas de destrucción en barrios enteros, con edificios dañados y vecinos atrapados entre los escombros.
En varias localidades, los equipos de emergencia trabajaron durante horas para rescatar a personas bajo los restos de construcciones colapsadas. Entre las víctimas se reportó incluso la presencia de menores, mientras que los servicios de rescate continuaban con las tareas de búsqueda en medio de la destrucción.