Peligra Olmert por un informe
-
Detuvieron a 22 monjes budistas en Sri Lanka con más de 110 kilos de droga
-
Robots en el aeropuerto de Tokio: ¿el futuro de la carga de equipaje?
El premier israelí Ehud Olmert deberá enfrentar un severo informe sobre la guerra del Líbano. Críticos del jefe de gobierno, sobre todo altos oficiales del ejército, familiares de soldados caídos y opositores, pidieron su renuncia.
Ante la presión de sus seguidores para que Barak se retire del gobierno, allegados al primer ministro le atribuyeron ayer haber dicho: «¡Si quieren, que se vayan!».
Olmert promete por ahora resistir en su puesto, pero si se ve forzado a dimitir y se adelantan las elecciones, según todas las encuestas, su sucesor sería Netanyahu, y con él los partidos que impugnan el proceso de paz porque implica la devolución de territorios a los palestinos en Cisjordania y los barrios árabes de Jerusalén, estos últimos anexados tras la guerra de 1967.
Otra alternativa es que presente la renuncia y que el presidente del Estado, Shimon Peres, encomiende la formación de un nuevo gobierno al legislador «que tenga mejores posibilidades para formar una nueva coalición», en cuyo caso los elegidos podrían ser la canciller Tzipi Livni (del partido Kadima, como Olmert) o el propio Barak.
Los que llaman a Olmert a seguir en funciones alegan que debe hacerlo para «salvar el proceso de paz» que se reanudó tras la Conferencia de Annapolis de noviembre último en Estados Unidos.
La comisión investigadora gubernamental del juez retirado Eliahu Winograd entregará esta tarde su informe al jefe del gobierno. Dicho informe examina la polémica decisión de Olmert de lanzar una ofensiva terrestre en el sur de Líbano apenas 60 horas antes de la firma de una tregua concluida bajo la égida de la ONU, que entró en vigor el 14 de agosto. Ese primer ataque costó la vida a 33 soldados israelíes.
En total, más de 1.200 libaneses -en su mayoría civiles- murieron en ese conflicto, así como 160 israelíes, casi todos militares.
En su reporte preliminar de abril de 2007, la comisión investigadora había criticado severamente a Olmert, a su ministro de Defensa de esa época, el laborista Amir Peretz, y al ex jefe del Estado Mayor, el general Dan Halutz. Estos dos últimos renunciaron, pero Olmert, que ha perdido buena parte de su popularidad, sigue aferrándose al poder.
Según lo que ha trascendido en la prensa, la Comisión Winograd criticará duramente a los principales jerarcas del Ejército. Sin embargo, no hará recomendaciones sobre personas específicas.



Dejá tu comentario