22 de diciembre 2017 - 09:17

Perú: presidente Kuczynski evitó su destitución por 8 votos

Luego de salvarse de la destitución, un grupo de simpatizantes del presidente peruano Kuczynski fue a apoyarlo a su casa. El mandatario salió al balcón sonriendo, los saludó alzando la mano y hasta se animó a dar unos pasos de baile.
Luego de salvarse de la destitución, un grupo de simpatizantes del presidente peruano Kuczynski fue a apoyarlo a su casa. El mandatario salió al balcón sonriendo, los saludó alzando la mano y hasta se animó a dar unos pasos de baile.
Por apenas 8 votos, el presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, sobrevivió el jueves a la madrugada a un pedido de destitución debatido en el Parlamento, luego que fue acusado de ocultar sus vínculos con la constructora brasileña Odebrecht.

Con 79 votos a favor de la remoción, 19 en contra y 21 abstenciones, el Gobierno se salvó de la embestida impulsada por el poderoso partido opositor Fuerza Popular, dirigido por su rival Keiko Fujimori, quien perdió las elecciones presidenciales de 2016 y desde entonces mantiene pésimas relaciones con el Ejecutivo peruano.

Para destituir a Kuczynski por "incapacidad moral permanente" se necesitaban 87 votos, un número que los opositores no lograron alcanzar pese a aliarse con algunos legisladores independientes. Algunos de sus ministros y los 17 legisladores oficialistas, la bancada más diminuta desde 1995, saltaron de alegría y se abrazaron en el parlamento cuando se cayó la acusación.

Kuczynski salió al balcón de su casa en el barrio más rico de Lima, saludó a sus vecinos y algunas decenas de simpatizantes. Poco antes escribió en su cuenta de Twitter: "Peruanos. Mañana empieza un nuevo capítulo en nuestra historia: reconciliación y reconstrucción de nuestro país. Una sola fuerza, un solo Perú".

El intento de Fuerza Popular fracasó luego de que nueve parlamentarios de ese grupo, incluido el legislador Kenji Fujimori, hermano de Keiko, se abstuvieron de votar. El desacuerdo forma parte de las disputas internas entre Keiko y Kenji, la hija mayor y el hijo menor del encarcelado expresidente Alberto Fujimori, quien fue el último presidente peruano destituido a fines de 2000 "por incapacidad moral", removido por el Parlamento luego de fugarse a Japón acosado por los escándalos de corrupción de su gobierno (1990-2000).

Cecilia Chacón, legisladora leal a Keiko, dijo a la prensa que los nueve legisladores de Fuerza Popular se abstuvieron de votar porque el gobierno les prometió liberar al encarcelado expresidente Fujimori, quien cumple 25 años de prisión por asesinato y corrupción.

El gobierno negó tal posibilidad horas antes de la votación, aunque Kuczynski dijo en julio que antes de finalizar 2017 decidirá si excarcela al exmandatario luego de que reciba un informe sobre su salud. Horas después de la votación, se conoció que el encarcelado Fujimori pidió formalmente una reducción de su pena.




El Parlamento unicameral de Perú mantuvo un debate de más de 10 horas que puso en peligro la continuidad de Kuczynski, acusado de ocultar sus vínculos con Odebrecht. La presentación del mandatario en el Congreso para asumir su defensa por una serie de pagos recibidos de la constructora Odebrecht a firmas consultoras vinculadas a él coincidió con el pedido del encarcelado expresidente Fujimori para que se le conceda la libertad. Ese trámite se presentó en un comisión que lidera el propio Kuczynski.

Poco después de la votación, decenas de simpatizantes del mandatario llegaron hasta su casa en un barrio residencial de Lima para felicitarlo. Kuczynski salió sonriendo, los saludó alzando la mano y hasta se animó a dar unos pasos de baile.

Pero la inesperada victoria del presidente peruano, un exbanquero de 79 años, podría significar que tendrá que conceder más espacio a la oposición para mantener la gobernabilidad y lograr hacer las pases con el Congreso, con la mira en los tres años que le quedan de mandato. "Estoy segura que no va a haber ningún acto de soberbia de nuestra parte y más bien siempre va a haber apertura al diálogo", dijo la primer ministra Mercedes Aráoz tras la sesión.

"Nunca participé"

En su discurso en el Congreso, el mandatario reiteró que su empresa consultora Westfield Capital, que trabajó alguna vez con la constructora Odebrecht, nunca contrató con el Estado y que nunca incurrió en un conflicto de intereses. Sin embargo, Kuczynski admitió que Westfield Capital recibió depósitos de Odebrecht por asesorías cuando era ministro pero que había entregado la gestión de la firma a su entonces socio, el empresario chileno Gerardo Sepúlveda.

"Nunca participé en las asesorías, ni realicé ningún tipo de gestión de intereses mientras fui ministro", sostuvo Kuczynski acompañado de sus dos vicepresidentes.

Odebrecht informó la semana al Congreso peruano que transfirió u$s 4,8 millones a consultoras vinculadas a Kuczynski, y pagó a una de ellas cuando era funcionario del Gobierno del expresidente Alejandro Toledo.

Odebrecht implicó a los expresidentes Ollanta Humala y Toledo, acusados de sobornos. Humala está en prisión a la espera de un juicio y Toledo -que vive en Estados Unidos- tiene una orden de captura con fines de extradición.

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