Karachi, Pakistán (ANSA, El Mundo, AFP) - El gobierno estadounidense quiere tener cuanto antes en sus manos al miembro de Al-Qaeda Ramzi Bin al Shibh, coordinador de los ataques del 11 de setiembre de 2001, detenido días atrás en Pakistán. La consejera de Seguridad Nacional, Condoleeza Rice, pidió que el terrorista sea entregado para «de cualquier forma saber lo que sabe».
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«Lo queremos en nuestras manos y trabajaremos con las autoridades paquistaníes con ese objetivo», confirmó Rice. Se supone que el terrorista apresado puede saber si Osama bin Laden está vivo, y en caso de que así sea, dónde se oculta, amén de otros detalles sobre los atentados terroristas contra Washington y Nueva York.
Ramzi Bin al Shibh fue entrevistado hace pocos días junto a Khaled Mohammed, otro terrorista reconocido y autodeclarado jefe militar de Al-Qaeda, por un periodista de la cadena televisiva qatarí Al-Jazeera, en las inmediaciones de Karachi, Pakistán. El periodista Yosri Fouda publicó el reportaje en exclusiva en el diario madrileño «El Mundo», reproducido en la Argentina por Ambito Financiero,y en el mismo ambos terroristas dieron impactantes detalles sobre lo ocurrido el 11 de setiembre de 2001 y anunciaron futuras operaciones contra objetivos nucleares.
Bin al Shibh fue sometido ayer a un largo interrogatorio en Pakistán, confirmó un vocero de los servicios de inteligencia de ese país. «Cuando termine» ese proceso, el terrorista podría ser extraditado a los Estados Unidos, indicó la fuente.
• Sospechosos
El presunto miembro de Al-Qaeda fue detenido el 11 de setiembre pasado en el marco de una amplia operación que llevaron adelante fuerzas de seguridad paquistaníes y está alojado en un edificio militar en Karachi. En esa operación también fueron arrestados otros 10 militantes sospechados de pertenecer a movimientos fundamentalistas islámicos.
El diario estadounidense «The Washington Post» informó que al momento de ser arrestado estaba «adormecido» en el interior de una vivienda en la que había buscado refugio.
Al Shibh, de origen yemenita, calificado por el encargado de exteriores Colin Powell como «pez gordo» a pesar de sus escasos 50 kilos y su 1,55 metro de altura, fue formal-mente identificado por agentes estadounidenses que estaban tras sus pasos luego de producirse el citado reportaje, en «la más importante operación contra las células de Al-Qaeda en Pakistán tras los atentados del 11 de setiembre», reveló una fuente citada por el periódico. Al parecer, en el entorno de Bin al Shibh dieron los datos de su ubicación por teléfono para coordinar la entrevista con Yosri Fouda y además fue rastreado un aparato satelital que usaba el mismo detenido.
En principio, los agentes estadounidenses desconocían el cargo que ocupaba Bin al Shibh aunque por él el gobierno de George W. Bush ofrecía 25 millones de dólares, pero al publicarse el reportaje se dieron cuenta de que su arresto significaría el más trascendental desde el 11 de setiembre.
Se sabe que el suicida Mohammed Atta cumplió el rol de coordinador en el escenario de la catástrofe, pero reportaba al mismo Bin al Shibh ya alojado en Afganistán o Pakistán e incluso habían diseñado juntos la megaoperación terrorista en Hamburgo y en España.
En la operación de su detención dos terroristas fueron muertos y seis policías paquistaníes heridos. En el departamento situado en el centro de Karachi residían 12 miembros de Al-Qaeda. Entre los detenidos hay ocho yemeníes, un egipcio y un saudita.
Mientras tanto, un sitio Web islámico, Jehad Online (www. jehad.net), que se manifiesta a favor del terrorista Osama bin Laden, negó que Ramzi bin al Shibh haya sido detenido.
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