31 de diciembre 2007 - 00:00

Pierde referendo de Evo en los sondeos

La Paz (EFE, AFP, ANSA) - La nueva carta magna de Bolivia, aprobada por la Asamblea Constituyente dominada por el oficialismo sin el aval de la oposición, tiene 41% de rechazo y 39% de aceptación de la ciudadanía, según una encuesta privada difundida ayer por la prensa local.

Según los datos de la encuestadora privada Apoyo, Opinión y Mercado, dados a conocer por el matutino «La Razón», la nueva Constitución tiene respaldo en las ciudades andinas de El Alto (62%) y La Paz (51%). En la rica ciudad de los llanos de Santa Cruz (Este), bastión de la oposición político-empresarial al presidente izquierdista Evo Morales, 62% de sus habitantes rechaza la carta magna y en Cochabamba (Centro) 43%.

La nueva carta, aprobada a principios de diciembre, aún debe someterse a dos referendos en un plazo de 60 a 180 días para tener vigencia: uno para decidir la extensión máxima de las propiedades privadas rurales y otro para aprobar el texto íntegro de la nueva ley fundamental. La muestra reveló, además, que 63% de los bolivianos no conoce «nada» del proyecto constitucional, 32% «leyó algo» y sólo 3% dice que sabe «mucho» del texto.

  • Respaldo

  • La carta magna, de corte estatista e indígena, fue aprobada por el oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS) contra viento y marea y no es aceptada por gobernadores y líderes civiles de cinco de los nueve departamentos del país (Santa Cruz, Tarija, Beni, Pando y Cochabamba), que apuntalan por su lado gobiernos autónomos regionales. El Poder Ejecutivo anunció que emprenderá vigorosascampañas populares por el Sí a la nueva Constitución en la futura consulta popular.

    La encuestadora también informó que el respaldo al presidente Morales, el primer indígena que gobierna Bolivia en sus 182 años de historia republicana, subió de 52% a 56% de noviembre a diciembre.

    El mandatario tiene mayor apoyo en El Alto (92%) y La Paz (78%), mientras que es menor en Cochabamba (49%) y Santa Cruz (20%). El sondeo se realizó del 11 al 18 de diciembre en las cuatro ciudades, las más pobladas de Bolivia, y se entrevistaron a 1.025 personas de 18 a 70 años.

    En ese contexto, Morales denunció a «empresarios y oligarcas» que están buscando a militares para propiciar un golpe de Estado y aseguró que un movimiento antidemocrático será rechazado por todos los bolivianos.

    «Esos empresarios, esos oligarcas, están tocando las puertas de los cuarteles buscando seguramente un golpe de Estado», afirmó el mandatario, sin identificar a nadie, ante un millar de campesinos durante un mitin político en el villorio rural de Pongo, en la región de Cochabamba (Centro).

  • Aprobación

    «Algunos gamonales (caudillos), algunos oligarcas se equivocan al buscar a los militares, al buscar golpear cuarteles. Si hay un golpe de Estado, con seguridad todo el mundo se va a movilizar para derrotar a la dictadura, así como se derrotó en años pasados», dijo Morales, que enfrenta la dura oposición de prefectos y dirigentes civiles de cinco de los nueve departamentos del país.

    En el marco de la pelea con la oposición, el gobierno de Morales puso en vigor el presupuesto de Bolivia para 2008 sin tener en cuenta las modificaciones planteadas por la oposición en el Senado, informó la estatal Agencia Boliviana de Información (ABI).

    La actual Constitución boliviana indica que, si el Presupuesto no se aprueba 60 días después de haber sido remitido al Congreso, asumirá « fuerza de ley». «No tenemos otra alternativa que aplicar las normas vigentes como es la Constitución, cuando a veces no aceleran la aprobación correspondiente del Presupuesto», había afirmado Morales el sábado.

    El Senado, controlado por la oposición, aprobó la semana pasada el Presupuesto presentado por el gobierno con modificaciones, entre ellas la eliminación del recorte a la renta petrolera de las regiones y de los recursos asignados a la difusión del proyecto de la nueva Constitución y a los movimientos sociales.
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