Las protestas mantienen paralizadas las principales ciudades del país
Los policías de base amenazaron con sumarse a la protesta sindical por mejores rentas de jubilación que paraliza desde hace diez días a las principales ciudades de Bolivia y que, según el gobierno, tiene fines políticos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Edgar Ramos, dirigente de los policías de bajo rango, anunció que se replegarán porque el gobierno incumplió un compromiso de otorgarles jubilación con el 100 por ciento de sus salarios, similar a la de los militares y a la que demandan los sindicatos.
Los policías de bajo rango son principal fuerza de contención del gobierno frente a las marchas y bloqueos de caminos que sostienen los trabajadores desde que la Central Obrera convocó a las medidas de presión por mejores rentas de jubilación.
El ministerio de gobierno, Carlos Romero, rechazó la denuncia de los oficiales de bajo rango y afirmó que se cumplió un acuerdo firmado el año pasado después de un motín de siete días que comenzó al cabo de una huelga de hambre de las esposas de los policías.
Igual que entonces, las mujeres anunciaron que iniciarán una huelga de hambre en apoyo de sus esposos, una vez que se replieguen a sus cuarteles, pero el comandante de la policía, coronel Edgar Aracena, negó que haya peligro de amotinamiento.
Mientras tanto, con el diálogo en suspenso, el presidente Evo Morales acusó a los dirigentes obreros de actuar políticamente y en defensa de "un pequeño grupo de privilegiados" y les demandó que "mejor defiendan a la mayoría de los trabajadores".
Romero sostuvo que el país está "en presencia ya no de un movimiento reivindicativo, sino de un movimiento conspirativo".
Pero el secretario ejecutivo de la COB, Juan Carlos Trujillo, afirmó en La Paz "no hay tintes en nuestra movilización y no estamos conspirando".
"Lo único que queremos es una renta digna", replicó el dirigente sindical.
Dejá tu comentario