Por espionaje, Brasil implementa plan de seguridad en Internet
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Dilma Rousseff.
Canadá es uno de los mayores inversores en minería en Brasil, donde se han implantado 55 compañías de ese país dedicadas a la explotación, 45 de equipamientos y veinte de servicios relacionados con el sector, según datos oficiales del país norteamericano.
Brasil es el mayor productor mundial de niobio, el segundo de hierro, manganeso, tantalita, y el tercero de bauxita, según datos del Instituto Brasileño de Minería (Ibram).
Además, es un importante productor de oro, níquel, magnesio, caolín y estaño, entre otros minerales, un sector cuya regulación y concesiones dependen del Ministerio de Minas y Energía.
Las primeras sospechas sobre un posible espionaje industrial surgieron el mes pasado, cuando los documentos de Snowden revelaron que la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) de EE.UU. capturó datos de las comunicaciones de la petrolera Petrobras, compañía controlada por el Estado con importantes yacimientos en el litoral brasileño.
La jefa de Estado brasileña consideró estas denuncias más graves incluso que el espionaje supuestamente realizado por la NSA a la propia Rousseff y a sus asesores personales, también revelado por la prensa brasileña a partir de los documentos secretos en poder de Snowden.
Debido a la sospecha de espionaje y por entender que el Gobierno del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, no dio suficientes explicaciones, la mandataria brasileña decidió postergar la visita de Estado que haría a Washington el 23 de octubre.



