25 de enero 2002 - 00:00

Protesta sindical no logró ingresar en Punta del Este

Maldonado (AFP, DPA, EFE) - Una caravana sindical con alrededor de 10.000 manifestantes llegó ayer a 5 kilómetros de Punta del Este, ciudad a la que las autoridades impidieron el acceso. La inédita manifestación, una protesta calificada como ideologizada contra el modelo económico impuesto por el presidente Jorge Batlle, terminó sin incidentes, los que -se temía- podrían ser generados por militantes llegados desde la Argentina.

Unos 700 vehículos y casi 200 autobuses -que debieron pagar dos peajes- conformaron la caravana en la cual viajaron unas 10.000 personas, según los organizadores, que llegaron a la ciudad de Maldonado luego de un recorrido de 140 kilómetros sin incidentes. Los manifestantes realizaron en la plaza de esa ciudad su mitin final, en el que exigieron una nueva política económica.

El gobierno, que ordenó un fuerte operativo de seguridad, prohibió la llegada de la marcha a Punta del Este argumentando que no debía alterarse la tranquilidad de los turistas, particularmente en una temporada en la que el ingreso de veraneantes cayó en 52% según cifras oficiales
.

Desafiando la postura oficial, los sindicalistas -predominantemente de izquierda- habían reivindicado su derecho a llegar al balneario, que cada temporada veraniega es inundado de visitantes, principalmente argentinos.

En reacción a la protesta, el gobierno uruguayo ratificó anoche el rumbo económico.

El ministro de Economía, Alberto Bensión, mantuvo una reunión con otros miembros de su equipo y legisladores del cogobernante Partido Nacional (PN, Blanco) para ajustar detalles de las nuevas medidas que se irán implementando en los próximos días.

• Objetivo

Aunque se aguardaban anuncios trascendentes, Bensión ratificó, en líneas generales, que las medidas apuntarán a reducir el gasto público y a aumentar la recaudación.

Con ese plan Uruguay busca mantener la confianza de los inversores, que permite al país disfrutar del grado de inversión otorgado por las principales calificadoras internacionales y, así, acceder a crédito pagando bajos «spreads».

Entre los nuevos imnpuestos que se estudian hay uno a las llamadas telefónicas internacionales y, eventualmente, un aumento del impuesto a las retribuciones personales.

El gobierno quiere ahorrar 200 millones de dólares en una primera etapa y un total de 460 millones a lo largo del año para reducir el déficit fiscal a 2,5 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI).

Banderas uruguayas y de los sindicatos que se sumaron a la movilización de los sindicatos PIT-CNT, que fue despedida por simpatizantes en las calles de salida de la capital.

La protesta se enmarcó en una jornada de paros en varios sectores: país: el transporte público, la salud, la banca (medio día) y los gremios de funcionarios estatales.

Los organizadores habían anunciado que «llegaremos hasta donde llegue la democracia en el país», en un desafío a lo que consideraron una medida autoritaria del gobierno.

Desde uno y otro lado del vallado impuesto por la policía a 5 kilómetros de Punta del Este, se reiteraron previamente los llamados a que no se registren incidentes «que nadie desea», pese a que el ministro del Interior,
Guillermo Stirling, advirtió que tenía información del arribo al país de uruguayos que se trasladarían desde la Argentina, con el propósito de desestabilizar la concentración.

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