Provocador: Planean ahora clonar a Jesús en EEUU
-
Los hutíes anunciaron una ofensiva coordinada con Irán y Hezbolá contra blancos estratégicos de Israel
-
El llamado del Papa León XIV en Semana Santa contra la guerra: "No dejemos que nos paralicen"
El científico, autor de «¿El ADN de Cristo?», descubrió también que el Santo Lienzo cubrió el cuerpo de un hombre flagelado y crucificado antes de morir. Tenía la fórmula cromosómica XY, como todo varón concebido por una relación sexual.
•Demostración
Tras lograr una clonación molecular de tres genes de la sangre de la Síndone, Garza Valdés entregó personalmente sus conclusiones al Papa en 1998: «Fui el primero que tuve el honor de clonar genes de la sangre de Cristo. Mis estudios demostraron que la Sábana es el lienzo mortuorio de Jesús de Nazaret».
A su juicio, clonar a Cristo es un «intento descabellado, pero que, por desgracia, no podrá impedirse. Hay cantidad de grupos de fanáticos que proliferan en EE.UU., Italia, España y Francia. Todos quieren clonarlo. No lo han hecho aún porque no han conseguido muestras de sangre de la Sábana Santa».
Según Garza Valdés, aparte de la Iglesia hay unos 10 científicos que tienen muestras de sangre de la Sábana. El pone la mano en el fuego por ellos: «No creo que se prostituyan comercializando con la sangre de Cristo». Pero los promotores del Proyecto Segunda Venida confían en la gran fuerza persuasora del dinero.
«Sería una catástrofe y un plan descabellado. No podrán clonar a Cristo a 100%. Si se utiliza la poca sangre que se tiene de él, se tendría un genoma incompleto. Sería un individuo con una parte de la fórmula genética de Cristo o un monstruo, un Frankenstein, el mismísimo Anticristo», dice Garza Valdés a la revista mexicana «Proceso».
Pero no todos sus colegas comparten su pesimismo. El famoso científico Richard Seed, de Chicago, asegura: «Cuando Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza, lo que quería es que el hombre terminara convirtiéndose en Dios. La clonación es el primer paso serio del ser humano para convertirse en Dios».
Para el jesuita y físico molecular Carlos Alonso Bedate, «es una estupidez hablar de clonar personas. Se pueden clonar entidades biológicas, pero un ser humano es mucho más que la suma de sus genes». En definitiva, que nacemos, pero en buena medida nos hacemos. El Jesús clonado sería, pues, una copia casi perfecta de Jesús, nunca el ser original.
¿Qué consecuencias teológicas se derivarían del experimento? «Ninguna», asegura tajante el teólogo de la Universidad Pontificia de Salamanca Xabier Pikaza. A su juicio, el Jesús clonado «sería un individuo distinto... En nuestra sociedad, se le da demasiada importancia al material genético, cuando lo importante es el útero social, es decir, las condiciones familiares, ambientales y sociales en las que uno se cría». De hecho, también los hermanos de Jesús tuvieron su mismo material genético y ninguno de ellos llegó a ser como el profeta de Nazaret.
El Jesús clonado «no sería el Hijo de Dios, sino un hijo de Dios, como cualquier otra persona», explica el teólogo mercedario. Y añade: «Sería posiblemente una persona llena de traumas y sumamente manipulado por la secta que lo hubiese clonado. Seguramente, sería desgraciadísimo. Me daría mucha pena y sentiría por él una enorme compasión».
Y es que ya advierte el Evangelio de Marcos (13, 21-23): «Si alguno os dice entonces: «¡Mira, aquí está el Mesías, míralo, allí está!», no os lo creáis. Porque saldrán mesías falsos y profetas falsos y realizarán señales y prodigios que extraviarían, si fuera posible, a los elegidos. Vosotros estad sobre aviso, os he prevenido de todo».




Dejá tu comentario