9 de septiembre 2002 - 00:00

Puede fracasar defensa del real

Washington (Bloomberg) -La campaña de Brasil por detener la caída de su moneda gastando u$s 7.600 millones este año en la compra de reales es similar a la táctica que el banco central utilizó sin éxito hace cuatro años. El país podría no tener mucha más suerte esta vez, dijeron analistas.

Aunque la campaña cuenta con la bendición del Fondo Monetario Internacional (FMI), fracasará a menos que el gobierno eleve las ganancias por exportaciones para ayudar a pagar la porción denominada en dólares de su deuda por u$s 374.000 millones, dijeron analistas. El gobierno también debe disipar el temor de que el ganador de las elecciones presidenciales de octubre permitirá al país incumplir su deuda, agregaron.

•Pronóstico

«Nada detendrá la caída del real», a menos que los inversionistas confíen en que el gobierno seguirá controlando la inflación y el gasto, dijo Ricardo Hausmann, economista jefe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) desde 1994 a 2000.

El real ha caído alrededor de 20 por ciento desde mayo, cuando Luiz Inácio Lula Da Silva, un candidato populista, se ubicó a la cabeza en las encuestas de intención de voto. Brasil anunció la compra de una cantidad no especificada de reales un día después de que el presidente del banco central, Arminio Fraga, dijera que podría usar parte del paquete de préstamo por u$s 30.000 millones del FMI para detener la caída de la moneda. Fraga le dijo a ejecutivos financieros durante una conferencia telefónica el martes que «existe un precedente para (usar fondos del FMI para defender a la moneda) si la situación lo vuelve necesario».

Un precedente se dio a fines de 1998, cuando Brasil intentó apuntalar al real, que entonces estaba atado al dólar.

En noviembre de ese año, el FMI organizó un paquete de préstamo por u$s 41.500 millones, lo que permitió a Brasil seguir comprando reales. El banco central abandonó la campaña el 15 de enero de 1999, y le permitió al real flotar libremente después de que las reservas cayeran más de la mitad, a $ 32.000 millones, desde agosto de 1998.

•Debilidades

Brasil no es el único cliente del FMI que ha gastado miles de millones de dólares en los últimos diez años intentando mejorar el valor de su moneda. Las divisas caen de cualquier forma debido a debilidades económicas fundamentales como la elevada deuda empresarial en Corea del Sur y los crecientes déficit fiscales de Rusia y Brasil.

La decisión que Brasil tomó en 1999 de abandonar la lucha y permitir que el real flotara libremente le da más flexibilidad actualmente para influir en los mercados cambiarios, y les niega a los especuladores el blanco de un tipo de cambio fijo respaldado por el gobierno, dijo Hausmann.

Edwin Truman,
secretario asistente del Tesoro estadounidense de asuntos internacionales desde 1998 a 2001, dijo que «el riesgo es si Brasil intenta establecer una defensa demasiado rígida de la moneda, y gasta demasiado dinero en algo que a la larga fracasa».

El FMI respalda el intento de Brasil por apuntalar su moneda, justo como lo hizo en 1998. El vocero del FMI, Francisco Baker, refiriéndose al anuncio hecho por el FMI el 7 de agosto de ayuda por $ 30.000 millones, dijo: «Es muy obvio, dada nuestra declaración previa, que no tendríamos problema alguno con una intervención del mercado».

Fraga dijo esta semana que apuntalar la moneda podría ser necesario «si el ambiente financiero mundial actual sigue siendo hostil».

Dejá tu comentario

Te puede interesar