29 de septiembre 2021 - 00:00

Reino Unido, al filo de la crisis por secuelas del brexit

Londres - Disparada del precio de la energía, escasez de trabajadores, camioneros, mercancías y ahora de gasolina. La economía británica se enfrenta a una serie de crisis que podrían frenar la recuperación tras la pandemia y ensombrecer la Navidad.

Pubs que se quejan por la falta de ciertas cervezas, McDonald’s que se queda sin batidos, la cadena de restaurantes Nando’s sin pollo o supermercados que carecen de ciertos productos... los retrasos de abastecimientos se acumulan desde hace meses en el Reino Unido.

El problema se atribuye a la escasez de camioneros que afecta a muchos países europeos, principalmente debido a las duras condiciones de trabajo y los salarios poco atractivos. La pandemia también hizo que muchos camioneros inmigrados regresaran a sus países y retrasó la expedición de decenas de miles de permisos de conducir por el cierre de los centros de examen.

Para empeorar las cosas en el Reino Unido, el brexit obliga ahora a los camioneros europeos a solicitar visados de trabajo, un trámite caro y complicado.

Además de los camioneros, la escasez de trabajadores afecta a los sectores agroalimentario, turístico, de la restauración y la distribución.

Los retrasos en los suministros tomaron un cariz más crítico en la última semana, con una escasez inicial de nafta en unas pocas decenas de lugares. La información provocó compras de pánico en todo el país. Como resultado, el lunes, la mayoría de estaciones de servicio se quedaron sin combustible y asediadas por conductores frustrados tras hacer horas de cola.

Los representantes de trabajadores esenciales como médicos y profesores pidieron ayer ser prioritarios para cargar nafta so pena de no poder prestar servicios básicos.

Energía, materias primas, salarios más altos para intentar atraer a los trabajadores en los sectores que carecen de mano de obra... las empresas se enfrentan a una serie de aumentos de costes que trasladan a los consumidores.

Como resultado, la inflación registró una subida récord en el Reino Unido en los 12 meses hasta agosto, a 3,2%, su mayor aumento desde 2012. El Banco de Inglaterra prevé que la inflación británica aumente “ligeramente” por encima del 4% en el cuarto trimestre, el doble de su objetivo. A esto se suma la disparada de los precios del gas en los mercados mundiales. El Reino Unido está especialmente afectado porque depende del gas para su matriz energética mucho más que otros países.

El aumento de precios ya provocó una serie de quiebras de pequeñas distribuidoras de electricidad y los particulares y las empresas del Reino Unido esperan una fuerte subida de sus facturas este invierno.

Agencia AFP

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