3 de abril 2008 - 00:00

Resiste OTAN ingreso de Ucrania y Georgia: Bush arriesga revés

El secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, y George W. Bush, ayer en Bucarest.La cumbre de la Alianza Atlántica no logra ocultar importantes desavenencias entresus países más importantes.
El secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, y George W. Bush, ayer en Bucarest. La cumbre de la Alianza Atlántica no logra ocultar importantes desavenencias entre sus países más importantes.
Bucarest (EFE, DPA, Reuters, AFP) - El presidente de EE.UU., George W. Bush, inició ayer su participación en la cumbre de la OTAN con un revés a su objetivo de abrir la puerta a Ucrania y Georgia, algo que comenzó con el triunfo que supuso el compromiso alcanzado para aumentar la cantidad de tropas en Afganistán.

Los 26 jefes de Estado y de Gobierno comenzaron su cumbre de Bucarest con una cena de trabajo que la Casa Blanca preveía de noventa minutos, pero que se terminó prolongando por tres horas.

Al término de la cena, un representante estadounidense, que habló bajo la condición del anonimato, reconoció que Bush no había logrado uno de sus principales objetivos, que los aliados ofrecieran a las ex repúblicas soviéticas de Ucrania y Georgia un «plan de acción» (MAP), la etapa preliminar a un ingreso de pleno derecho en el futuro. En declaraciones a los medios de información que acompañan a Bush, el alto funcionario admitió que «no ha quedado resuelto cómo proceder con respecto a este asunto». No obstante, subrayó que no se tomó aún formalmente una decisión y que las negociaciones continuarán hoy para dejar claro que «la puerta de la OTAN sigue abierta» a esos países.

«Habrá un sentimiento de que es necesario dejar abierta la puerta a su inclusión, es terriblemente importante dejarles claro que su futuro está con la democracia y con Occidente», agregó.

Otros dos países, Croacia y Albania, sí recibirán una oferta de ingreso pleno. Un tercero que aspiraba a lo mismo, Macedonia, quedaría afuera debido a la disputa sobre su nombre con Grecia, que teme una reivindicación territorial futura de ese país sobre su provincia homónima.

Previamente, el portavoz oficial de la OTAN, James Appathurai, había arriesgado que «no habrá MAP para Ucrania y Georgia aquí en Bucarest».

  • Tropas

    En cambio, el presidente estadounidense tuvo más éxito en su otro gran objetivo para la cumbre, arrancar un compromiso de los aliados para el envío de tropas adicionales a Afganistán, de modo que se sumen a los 47.000 con los que cuenta la fuerza de estabilización de la OTAN, ISAF, allí desplegada. «Ha quedado bastante claro que va a haber nuevas contribucionesy que no van a ser insignificantes», declaró el alto funcionario.

    Francia prometió un batallón y otros países preparan compromisos más reducidos. En cualquier caso, se alcanzarán los mil soldados de refuerzo que Canadá, que mantiene un contingente en el sur de Afganistán -la zona más castigada por los talibanes-, había reclamado para no retirarse.

    El alto funcionario estadounidense subrayó que los Estados miembros se mostraron de acuerdo en que «no podemos permitirnos el fracaso en Afganistán».

    EE.UU. se anotó también un tanto al lograr que la Alianza apoye el escudo antimisiles que Washington quiere desplegar en el Este de Europa.

    Bush, que ayer se reunió con el presidente rumano, Traian Basescu, y con el secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, había expresado al término de su conversación con este último que «soy optimista de que ésta va a ser una cumbre muy provechosa».

    En una rueda de prensa juntoa Basescu y en un discurso en Bucarest, Bush insistió en el mensaje de que la lucha en Afganistán es la lucha contra el terrorismo. «Si no podemos derrotar a los terroristas en Afganistán, tendremos que afrontarlos en nuestro propio suelo», declaró.

    Estados Unidos anunció que enviará 3.200 infantes de Marina más.

    Los aliados celebrarán hoy una reunión especialmente dedicada al país centroasiático, en la que estará presente el presidente afgano, Hamid Karzai, así como el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon.

    Bush también quiso enviar un mensaje de tranquilidad a Rusia, que se opone al escudo antimisiles porque lo considera una amenaza. EE.UU. insiste en que está dirigido contra países enemigos de Medio Oriente, como Irán.

    El presidente tiene previsto reunirse con su colega ruso, Vladimir Putin, el domingo para darle garantías sobre el sistema defensivo, y ayer insistió en que «Rusia no es el enemigo».
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar