Rio de Janeiro (EFE) - La policía brasileña mató ayer a otro de los miembros de una banda de narcotraficantes acusada de asesinar al periodista Tim Lopes, en medio de denuncias de que algunos uniformados corruptos podrían estar boicoteando la investigación sobre el homicidio del reportero.
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La muerte de Flavio Reginaldo dos Santos, en un «enfrentamiento» con la policía, elevó a tres el número de narcotraficantes vinculados al asesinato de Lopes que han sido eliminados en la última semana.
Los tres narcotraficantes muertos, según informaciones oficiales, pertenecen al grupo que controla el tráfico de drogas en la favela Vila Cruzeiro, en la zona norte de Rio de Janeiro, y que es comandado por Elías Pereira da Silva.
Da Silva, conocido como «Elías Maluco», es el principal acusado del brutal asesinato de Lopes, ocurrido en junio pasado. El hecho ha sido repudiado por organizaciones internacionales de periodistas y la Organización de Estados Americanos (OEA).
Dentro de Brasil ha desatado denuncias acerca de la existencia de un «poder paralelo» de narcotraficantes inmunes al control del Estado, en las zonas marginales del país.
El periodista del canal de televisión Globo desapareció cuando realizaba un reportaje sobre un baile organizado por los narcotraficantes en Vila Cruzeiro y en el que supuestamente se distribuían drogas y se promovían orgías con menores de edad.
La muerte ayer de un tercer integrante del grupo comandado por «Elías Maluco» ocurrió un día después de que el fiscal de la Secretaría de Seguridad Pública de Rio de Janeiro, Aldney Peixoto, afirmara que existen indicios de que miembros de la policía protegen a «Elías Maluco».
Según versiones de prensa, al parecer el jefe de la organización de narcotraficantes en Vila Cruzeiro cuenta con la ayuda de policías para eliminar a sus cómplices y evitar que alguno, en caso de ser capturado, entregue pruebas de su presunta responsabilidad en el asesinato del periodista.
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