Moscú - Las fuerzas armadas rusas confirmaron ayer el cierre definitivo de su base de escuchas de Lourdes, en Cuba, aunque precisaron que algunos soldados permanecerán aún algún tiempo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Responsables indicaron que la estación de escucha de los alrededores de La Habana, la más grande del país y que durante casi 40 años sirvió para interceptar comunicaciones estadounidenses, cesó de funcionar el pasado 29 de diciembre, conforme a un acuerdo alcanzado con Fidel Castro.
Su cierre se produjo en el contexto de un estrechamiento de las relaciones ruso-estadounidenses tras los atentados del 11 de setiembre. Cuba cobraba 200 millones de dólares anuales a Rusia por la concesión de la base.
Dejá tu comentario