Sarkozy aprovecha el gesto de las FARC y pide por Betancourt
-
Detuvieron a 22 monjes budistas en Sri Lanka con más de 110 kilos de droga
-
Robots en el aeropuerto de Tokio: ¿el futuro de la carga de equipaje?
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, dijo que la decisión de las FARC, anunciada el martes, de liberar a tres rehenes constituye un «signo positivo». Su objetivo final es que la política Ingrid Betancourt, de nacionalidad colombiana y francesa, también recobre la libertad.
En estos momentos «hay una urgencia humanitaria». Betancourt «puede morir y quien sea responsable de su muerte deberá asumir una gran responsabilidad», advirtió Fillon. Insistió en que Uribe es quien «debe permitir la liberación de Betancourt», secuestrada en 2002.
Horas después de estas declaraciones, el presidente Nicolas Sarkozy consideró que el anuncio de la guerrilla es «un signo positivo». «Navidad es una fiesta para que la familia esté reunida e Ingrid debe volver a Francia», aseguró durante un acto navideño con niños que se celebró ayer en el palacio del Elíseo. Convencido de que sus palabras llegarán a través de la televisión hasta la jungla colombiana, donde Betancourt está retenida, Sarkozy le envió un mensaje de ánimo y le dijo «que vuelva».
Mientras tanto, el gobierno colombiano, que quedó en una frágil posición tras el anuncio de las FARC (ver aparte) y la presión ejercida ayer por Francia, anunció que está dispuesto a colaborar con organismos humanitarios si éstos se lo solicitan, para la liberación de los tres rehenes. Sin embargo, aún se desconocen cuáles serán los procedimientos que se llevarán a cabo para la entrega de Rojas, su hijo y González a Chávez o un representante suyo.
No obstante, Uribe reiteró su negativa a desmilitarizar dos municipios del sur de Colombia. «Entregarles a las FARC una zona de despeje es recrudecer el secuestro en Colombia», dijo el presidente a la radio «La FM», que lo interrogó sobre el rechazo de la guerrilla a su propuesta de pactar el canje en un área rural de 150 km2, donde no haya puestos de policía o del ejército y bajo supervisión de observadores internacionales. «El despeje no es necesario para la liberación y sí un atropello para la ciudadanía», subrayó. Las FARC reafirmaron en un comunicado su exigencia al gobierno para que retire las tropas de Florida y Pradera -que conforman un área de 800 km2- a fin de discutir allí el canje de los 46 rehenes por 500 de sus prisioneros.
Uribe, quien puso fin a la facilitación de Chávez dejando entrever molestia por el protagonismo dado a las FARC, celebró el anuncio de la guerrilla. «Celebramos que entreguen a estos secuestrados, Dios quiera que estén rápidamente en el seno de sus familias», dijo. Y añadió: «Si quieren hacerle ese gesto al presidente Chávez por lo que sienten de identificación, pues magnífico, lo que necesitamos es que los liberen».



Dejá tu comentario