Según los observadores en Bagdad, si Irak se viera privado de los misiles SA-2, perdería una de las principales armas de defensa antiaérea y estaría a merced de los aviones de combate en caso de un ataque.
La nueva petición de la ONU se produce después de que el gobierno iraquí haya comenzado a destruir los polémicos misiles Al-Samud II, considerados «vitales» para su defensa. Ayer Irak destruyó cinco motores, mientras el secretario de Estado,
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