Mientras se desarrollaba entre las ciudades de Kerbala y Al Najaf (centro de Irak) la mayor batalla desde el inicio de la guerra, con un saldo de 400 muertos, una fuerte tormenta de arena complicó ayer el avance de las fuerzas estadounidenses hacia Bagdad. La coalición dijo que la población chiíta de Bassora se habría rebelado contra efectivos de Saddam. Anoche, Bagdad era otra vez fuertemente bombardeada. Uno de los misiles habría caído en las instalaciones de la TV iraquí. En tanto, George W. Bush logró el presupuesto de 75.000 millones de dólares extra para la guerra. Pero el aumento del déficit fiscal hizo reducir a menos de la mitad su plan de rebaja de impuestos, de los previstos 726.000 millones de dólares a 350.000 millones. De cualquier modo, esa baja era sobre «ganancias» y en la realidad no alcanza para financiar el conflicto.
La campaña de la coalición angloestadounidense ha excitado el sentimiento nacionalista de los iraquíes, al punto que inclusive mujeres se han alistado en las fuerzas de voluntarios leales a Saddam.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Las informaciones indican que hemos matado a muchos. Algunos informes citan de 200 a 300. Algunos 150, otros de 300 a 500», declaró un responsable militar que solicitó conservar el anonimato. No hubo información sobre las bajas en el 7º regimiento de Caballería de EE.UU. que llevó adelante el combate.
Según un último balance del ministro iraquí de Información, Mohammed Said Al Sahhaf, los bombardeos anglo-norteamericanos desde el lunes por la noche contra Bagdad y otras ciudades causaron 16 muertos y 95 heridos civiles. Los prisioneros iraquíes, según EE.UU. ascienden ahora a 3.500.
Dejá tu comentario