Brasilia (ANSA, EFE, AFP, DPA) - La decisión de los partidos Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) y Popular Socialista (PPS) de abandonar la coalición gobernante en Brasil provocó ayer serias divergencias y riesgos de fractura en esas dos formaciones políticas, lo que parecía minimizar los riesgos de gobernabilidad para las autoridades.
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Según analistas, los riesgos políticos para Luiz Inácio Lula da Silva son escasos, ya que muchos miembros de esos partidos -sobre todo, en el poderoso PMDB- desoirán los mandatos partidarios y seguirán respaldando al mandatario. Esto quedó reflejado ayer en la tranquilidad con que operaron los mercados: la Bolsa de San Pablo subió 1,17% y el real se apreció 0,43% hasta 2,762 por dólar.
«El gobierno va a mantener el apoyo en el Congreso porque la mayoría de los legisladores del PMDB va a seguir apoyándolo», anticipó Cristofer Garman, de la consultora política Tendencias. Mientras, fuentes gubernamentales minimizaron el impacto de la salida de ambos partidos.
El presidente del Congreso Nacional y senador pemedebista, el ex presidente José Sarney, responsabilizó ayer al diputado y líder de su partido, Michel Temer, por la división interna que causó a esta fuerza la anunciada intención de dejar el gobierno. El PMDB es un miembro clave de la coalición oficial, ya que es el mayor aparato político de Brasil. Cuenta con la mayor bancada en el Senado (23 bancas), la segunda en Diputados (76) y es el partido que controla más alcaldías.
• Cuestionamiento
Esa agrupación decidió dejar sus cargos en el gabinete y acudir con candidato propio a las elecciones presidenciales de 2006. Su salida del gobierno fue resuelta el domingo en una convención partidaria rechazada por el ala próxima a Lula, encabezada por Sarney, quien afirmó que se trató de una reunión «enteramente ilegal».
El presidente del Congreso dijo que el PMDB pasa por «una crisis muy grave» y acusó a Temer de actuar en forma «muy facciosa y, al mismo tiempo, estimulando la división del partido». Gomes dijo que en una semana anunciará su decisión final, que puede derivar en una ruptura del PPS para formar un nuevo partido o ingresar en uno ya existente. Según «Folha», una eventual fractura liderada por Gomes sería respaldada por 18 de los 23 diputados del PPS, uno de sus dos senadores y los dos gobernadores estaduales con que cuenta el partido.
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