El operativo para asesinar a Osama bin Laden fue realizado por la fuerza de elite más sofisticada de EEUU: la Navy Seal, de la Marina estadounidense. El objetivo, según fuentes del Pentágono, era claro: "matar" al líder de Al Qaeda.
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Los SEAL están conformados por los mejores hombres de otras fuerzas especiales como los Rangers, los Marines y los Delta Force. Entrar no es fácil; apenas el 40% de los aspirantes lo logran.
El origen de esta fuerza se remonta a los años 60, tras el fracaso del operativo en Cuba en el desembarco en Bahía de Cochinos, que buscaba derrotar a Fidel Castro. Ese traspié llevó al por entonces presidente de EEUU John F. Kennedy a avanzar con la creación del escuadrón.
Las siglas de SEAL lo dicen casi todo: "Sea, Air and Land" (Mar, aire y tierra). Es decir, que el grupo está entrenado para realizar operaciones en todo tipo de terreno.
El bautismo de fuego de las SEALS ocurrió en Vietnam. Luego actuaron en otros conflictos como Granada, Somalia, Afganistán e Irak, siempre con una gran efectividad aunque muchos de sus logros, por la naturaleza misma del grupo, se mantienen en secreto. Pero uno de sus más estrepitosos fracasos fue en 1980 en la operación de rescate de los rehenes en la Embajada de EEUU en Irán.
El grupo de elite es especialista en toda clase de armamento y técnicas de combate, y son entrenados con las mejores y más duras tácticas.
Según trascendió el objetivo del ataque estadounidense era matar a Osama Bin Laden, no capturarlo, afirman fuentes del Pentágono.
"Era un operativo programado para matar", dijeron fuentes del pentágono. Las fuerzas especiales asesinaron a Bin Laden con disparos a su cabeza.
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