El estado de emergencia dictado por el presidente Alejandro Toledo no logró frenar las protestas en Perú. La ciudad sureña de Puno fue el centro de los enfrentamientos que dejaron numerosos heridos y al menos 2 muertos. Aunque algunas fuentes no oficiales señalaban un número mayor. También era elevada la cantidad de heridos, muchos de los cuales se encontraban en grave estado. El gobierno ordenó la compra urgente de granadas en una muestra de encontrarse superado por la situación.
Las calles de Lima y otras ciudades fueron custodiadas ayer por efectivos militares que desplegaron tanques y armamento pesado para intentar controlar las masivas protestas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Las muertes se produjeron por perforaciones de bala que recibieron en el abdomen y tórax, respectivamente, los estudiantes Tedy Quilca Cruz y Omar Saravia Quispe, dijo Isaac Manzaneda, director del hospital regional de Puno.
El defensor del pueblo de Puno, Alfredo Herrera, relató que soldados dispararon balas al aire y a ras del suelo para dispersar a cientos de estudiantes congregados ante la sede universitaria, y que policías lanzaron gases lacrimógenos.
Herrera precisó que intercedió ante un general del ejército para que los soldados dejaran de disparar.
La congresista puneña Paulina Arpasi, del oficialista partido Perú Posible, dijo que de acuerdo con últimos reportes las muertes podrían llegar a cuatro, pero la versión no pudo ser confirmada. El enfrentamiento generó una situación tensa y conflictiva en Puno, donde cientos de estudiantes marcharon por las calles de la ciudad hacia la plaza principal, fuertemente custodiada por soldados y policías.
Otros grupos de jóvenes se concentraron frente al hospital regional donde están internados los estudiantes, coreando lemas contra las fuerzas del orden y en respaldo a la huelga de maestros y trabajadores del Poder Judicial.
La situación de convulsión social se extendía a por lo menos siete ciudades, al norte y sur del país, donde cientos de maestros en huelga salieron a las calles a despecho del estado de emergencia decretado por el gobierno del presidente Alejandro Toledo para hacer frente a huelgas que derivaron en acciones de violencia.
Dejá tu comentario