Miembros del Senado filipino acusaron hoy al Gobierno de Gloria Macapagal Arroyo de "ignorar la Constitución" al permitir el despliegue de tropas estadounidenses en Mindanao, al sur de Filipinas, para colaborar con los soldados de este país en la lucha contra el grupo islámico Abu Sayyaf.
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Cerca de 660 militares estadounidenses se desplegarán durante las próximas semanas en la ciudad de Zamboanga y en la isla de Basilan, al sur de Mindanao, en una misión que, según el ministro de Defensa filipino, Angelo Reyes, es "sólo de asesoramiento".
Sin embargo, el hecho de que los ejercicios se lleven a cabo en el escenario real y que los soldados de EEUU vayan armados para -según Reyes- "actuar en caso de defensa propia", ha provocado las críticas de varios sectores políticos y sociales, que afirman que se trata de una intervención militar en toda regla que viola la Constitución filipina.
Miembros de la oposición afirmaron hoy en el Senado que ninguno de los tratados bilaterales entre Filipinas y Estados Unidos autoriza la intervención de las fuerzas estadounidenses en las operaciones, y afirmaron que la Cámara Alta abrirá una investigación sobre el asunto.
Por su parte, el vicepresidente y ministro de Asuntos Exteriores de Filipinas, Teofisto Guingona, reconoció hoy que no fue informado oficialmente de la operación de despliegue de tropas de EEUU, y se mostró a favor de una investigación legislativa.
Sin embargo, la presidenta filipina, Gloria Macapagal Arroyo, negó hoy que el despliegue de centenares de soldados estadounidenses en el sur del país esté fuera de la ley e insistió en que los soldados sólo actuarán como asesores y no participarán en el combate real contra la guerrilla de Abu Sayyaf.
El Gobierno estadounidense incluyó a Abu Sayyaf en la lista de grupos terroristas vinculados a Al Qaeda (La Base) tras los atentados del 11 de setiembre, y la semana pasada anunció su intención de combatir el terrorismo en varios países, entre ellos Filipinas, tras el fin de las operaciones en Afganistán.
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