Serbia estalla en las manos a Bush
La manifestación convocada para «mostrar de manera pacífica al mundo que Serbia no acepta la independencia de Kosovo» acabó siendo eclipsada por la violencia. Una persona murió en los enfrentamientos con los antidisturbios y al menos 88 resultaron heridas.
-
Detuvieron a 22 monjes budistas en Sri Lanka con más de 110 kilos de droga
-
Robots en el aeropuerto de Tokio: ¿el futuro de la carga de equipaje?
Los violentos también intentaron causar daños en la representación diplomática del Reino Unido, pero la Policía llegó a tiempo de impedirlo. Unidades de la Policía antidisturbios acudieron a la zona para dispersar a los manifestantes con gases lacrimógenos.
Las fuerzas de seguridad tuvieron que intervenir en unos diez puntos de la capital serbia contra los grupos violentos, que incendiaron y volcaron contenedores de basura, rompieron señales de tráfico, saquearon numerosos comercios y atacaron dos establecimientos de la cadena de restoranes McDonald's.
A su paso, los jóvenes incontrolados rompieron los vidrios de bancos y las entradas de varios restoranes, causaron daños al transporte urbano y lanzaron piedras contra los agentes que intentaban poner freno a los incidentes.
Finalmente, un amplio despliegue policial consiguió poner bajo control la capital después de las 20 hora local, casi dos horas después de los primeros incidentes violentos, a causa de los cuales varias personas fueron arrestadas.
El presidente serbio, Boris Tadic, hizo un llamamiento desde Bucarest para que cesara la violencia y advirtió de que las protestas violentas «sólo alejan a Kosovo de Serbia».
En Banja Luka, en el ente serbio de Bosnia, también hubo ayer protestas contra la independencia de Kosovo, en las que 14 policías fueron heridos, dos de gravedad, y 27 manifestantes, en su mayoría jóvenes, fueron detenidos.
Mientras tanto, en el centro de Belgrado se celebraba una protesta masiva con la participación del primer ministro serbio, Vojislav Kostunica, y otros líderes políticos, así como destacadas personalidades.
Fuentes de los partidos políticos, que junto con el gabinete organizaron la protesta, aseguraron que más de 300.000 personas de toda Serbia acudieron al centro de la capital para protestar contra la independencia de Kosovo, proclamada unilateralmente el domingo pasado.
Los manifestantes se congregaron primero frente al emblemático edificio del Parlamento, para más tarde emprender una marcha de protesta hasta la catedral de San Sava, la mayor del país.
Los congregados portaron banderas de Serbia y pancartas con lemas como «Kosovo es el corazón de Serbia» o «Permanecerá (siendo) serbio», junto a iconos cristianos ortodoxos y fotos de los serbios desaparecidos en Kosovo durante la guerra (1998-1999) y después del conflicto.
El objetivo de los organizadores de la protesta era « canalizar el descontento, la furia y la cólera» que se siente en Serbia por la independencia de Kosovo, reconocida ya por Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Alemania e Italia, entre otros países.
Los líderes de Serbia instaron en varias ocasiones a los ciudadanos a protestar «con calma y dignidad» y a « mostrar al mundo que Serbia no acepta la independencia de Kosovo». Kostunica reiteró ante los manifestantes que Serbia no renunciará nunca a Kosovo.
También habló Tomislav Nikolic, líder del Partido Radical Serbio (SRS), principal de la oposición y el mayor del Parlamento, así como el director de cine Emir Kusturica, quien criticó a Estados Unidos por «imponer el mito de Hollywood» sobre el mito serbio de Kosovo.
Los líderes de los albanokosovares proclamaron el domingo pasado la independencia unilateral de Kosovo, a lo que Serbia se opone frontalmente, ya que lo considera una violación flagrante de la Carta de la ONU y «una injusticia histórica».



Dejá tu comentario