24 de febrero 2003 - 00:00

Sindicatos exigen ya explicaciones

San Pablo - La Central Unica de los Trabajadores (CUT) va a pedir en una reunión mañana al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, explicaciones sobre el acuerdo cerrado con los gobernadores, en referencia a la reforma de la seguridad social. La principal preocupación se refiere a la imposición de un gravamen a los jubilados y pensionados.

«Es correcto que el gobierno escuche a los estados, pero eso no significa que las propuestas contarán con nuestro apoyo», dijo Joao Felício, presidente de la CUT.

Otra reivindicación de la central sindical es que el gobierno desista de iniciar la reforma mediante un proyecto complementario, conocido como proyecto de ley número 9. Actualmente en trámite en la Cámara de Diputados, el PL-9 establece un techo a las jubilaciones de los funcionarios públicos que ingresen en la carrera después de su aprobación, además de crear fondos de pensión complementarios. Las intenciones de aprobar el PL-9 y de gravar a los trabajadores inactivos integran la Carta de Brasilia, documento divulgado el sábado al término de la reunión de dos días entre Lula y los 27 gobernadores.

«Hasta podríamos discutir la posibilidad de cobrar a los inactivos, en tanto eso sea hecho con los que tienen jubilaciones altas», dijo el presidente de la CUT en un pronunciamiento considerado moderado por los sindicatos de empleados públicos, que no admiten discutir el tema. «El que gana menos no puede tener más pérdidas», completó Felício.

La reunión de la CUT con Lula se dará en un momento de tensión entre los empleados públicos y el gobierno
. Por un lado, el sector amenaza con rechazar la reforma y demandar un aumento salarial. Por el otro, el gobierno intenta explicar las limitaciones financieras e imponer las reformas como hechos esenciales para superarlas.

«Tenemos que conformar a los radicales de los dos lados: a los que quieren aprobar la reforma de inmediato y a los que no la quieren y piensan que un gobierno de 60 días puede dar un suculento ajuste» de sueldos, afirmó Felício.

«Con los empleados públicos sin reajuste y las propuestas de reforma que sólo hablan de quitarles derechos, el conflicto es inminente»
, dijo Felício. Según él, el papel de la dirección de la CUT mañana será el de intentar evitar ese conflicto. «Vamos a intentar una negociación», dijo.

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