9 de marzo 2004 - 00:00

Snow culpa a Asia por caída del dólar

Washington - El secretario del Tesoro, John Snow, dijo ayer que los fundamentos económicos de Estados Unidos eran «inusualmente sólidos», pero que un rezago de los escándalos corporativos todavía está frenando el avance de la economía. Además, sin mencionar a China y Japón, los culpó de debilitar al dólar con sus intervenciones en el mercado cambiario.

En un discurso ante la Asociación Nacional de Tesoreros Estatales de Estados Unidos, Snow señaló que la Reserva Federal ha sido extraordinariamente disciplinada en mantener bajas las tasas interbancarias.

Snow agregó que Estados Unidos creía en un dólar fuerte y que ninguna moneda puede mantener su fortaleza si está sostenida por intervenciones en el mercado.

En el discurso, el funcionario opinó que las intervenciones del gobierno en los mercados cambiarios deberían reducirse al mínimo. «Estamos a favor de un dólar fuerte, pero el valor relativo de la moneda es mejor que lo fije un mercado cambiario abierto y competitivo», señaló.

«La moneda no puede ser fuerte... si es forzada a apreciarse a través de intervenciones»
, afirmó Snow, sin mencionar ningún país que él crea que depende de la intervención en los mercados cambiarios.

En tanto, los precios de los bonos del Tesoro de Estados Unidos subieron fuertemente, al continuar el repunte iniciado el viernes suscitado por los débiles datos del empleo, que socavaron las esperanzas de que la Reserva Federal suba las tasas de interés en 2004.

Los bonos tomaron con calma la noticia de que una mayor oferta llegará al mercado esta semana. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos dijo que venderá 16.000 millones de dólares en nuevos bonos a cinco años mañana y 11.000 millones en papeles reabiertos a 10 años el jueves.

Los bancos centrales asiáticos, especialmente el Banco de Japón, podrían participar en la subasta de bonos, utilizando lo que han recaudado en recientes intervenciones en el mercado cambiario.

Los precios de los bonos del Tesoro también recibieron el estímulo del potencial para compras de papeles relacionados con hipotecas y un cambio en el ímpetu técnico que ha atraído compras especulativas de deuda de renta fija.

Puesto que los rendimientos están en su nivel mínimo desde julio,
es probable una nueva ola de refinanciamientos de las hipotecas para la vivienda.

Los operadores sospechan que un rendimiento a 10 años de 3,75 por ciento anual y de 3,60 por ciento provocará compras por convexidad en bonos del Tesoro, por parte de administradores hipotecarios que buscan protegerse de pagos anticipados de hipotecas.

El referencial bono del Tesoro a 10 años subió 19 7/8 el lunes, por lo que
el rendimiento, al subir el precio, cayó a 3,7816 por ciento, desde 3,86 por ciento del viernes.

El mercado está a la espera de las cifras del déficit comercial de enero, que se divulgarán mañana, las cifras de las ventas minoristas de febrero el jueves y el índice preliminar de la confianza del consumidor preparado por la Universidad de Michigan, que se dará a conocer el viernes.

En este momento, los operadores dijeron que se necesitará mucha fuerza para cambiar la percepción actual del mercado.

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