Mariano Rajoy líder del PP de España y Jaime Mayor Oreja.
Los conservadores revalidaron este domingo su mayoría en el Parlamento Europeo frente a una izquierda endeble, en unos comicios europeos marcados por el auge del euroescepticismo en algunos países y una abstención récord en el conjunto de la UE.
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La derecha gobernante se impuso sin sorpresas en Alemania, Francia e Italia, y derrotó desde la oposición a la izquierda en el poder en España, Austria y Portugal, según resultados parciales.
Al término de cuatro días de comicios en los 27 países de la UE, la izquierda, minoritaria en un continente claramente dominado por los gobiernos conservadores, confirmó sus peores temores, con una sonada derrota que podría acentuarse con los resultados de las elecciones británicas.
En el hemiciclo, compuesto de 736 escaños, el Partido Popular Europeo (PPE) obtuvo 267 escaños por delante de los socialistas (159 escaños), conforme a los últimos resultados parciales divulgados por la Eurocámara en Bruselas.
En el Parlamento saliente, formado por 785 escaños, los conservadores tenían 288 y los socialistas, 217.
En tercer lugar, la alianza de demócratas y liberales recabó entre 81 escaños (100 en la anterior legislatura), seguidos por los Verdes, con 54 (43).
En estos comicios, marcados por la apatía del electorado descontento con la falta de respuestas de la UE a la crisis económica, la abstención batió un nuevo récord y subió hasta el 56,45%, según datos todavía no definitivos.
En 2004, año de los últimos comicios al Parlamento Europeo, la abstención fue del 54,6%.
En Alemania, el mayor país de la UE, que dispone de 99 eurodiputados, los conservadores de la canciller Angela Merkel se impusieron con holgura a los socialdemócratas, en unos comicios considerados como una prueba de cara a las legislativas de otoño (boreal).
En otro gran país europeo, Francia, con 72 diputados, la derecha del presidente francés, Nicolas Sarkozy, también triunfó frente a una oposición muy fragmentada.
El jefe del gobierno italiano, Silvio Berlusconi, único líder de un gran país europeo en presentarse como cabeza de lista de su partido y salpicado de escándalos judiciales y sexuales, ganaría con el 39% de los votos.
En España, el conservador Partido Popular, en la oposición, derrotó a los socialistas del presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, con el 42,03% de los sufragios frente al 38,66%, una vez escrutadas casi el 90% de las mesas electorales.
Los sondeos mostraban igualmente que la derecha se impondrá en Gran Bretaña donde los laboristas del debilitado primer ministro Gordon Brown sufrirían un nuevo revés después de la derrota en las municipales.
Una encuesta de la BBC apuntó que los laboristas quedarán relegados a una humillante tercera posición, con el 16% de los votos, por detrás de los conservadores (27%) y del partido eurófobo Ukip (17%).
El Partido Socialista del primer ministro portugués, José Sócrates, perdió inesperadamente las elecciones frente al Partido Social-Demócrata (PSD, derecha, en la oposición).
El partido conservador austríaco, en la oposición, también encabezó las elecciones, seguido de los socialdemócratas en el poder, según resultados oficiales.
En Bulgaria, Hungría y Eslovenia la victoria iba a parar de igual forma a manos de los conservadores.
Grecia, Dinamarca, Suecia, Eslovaquia y Malta se perfilaban prácticamente como los únicos países en votar mayoritariamente a la izquierda.
Según los analistas, los socialistas dejaron escapar durante la campaña una oportunidad de oro de capitalizar la lucha contra la crisis económica y erigirse como defensores del empleo y el bienestar social ante el liberalismo y los excesos del sistema financiero.
En cambio, la crisis y el desencanto con la Europa comunitaria que siente buena parte de la opinión pública benefició a algunos de los partidos antieuropeos más radicales.
Es el caso de la formación austríaca del euroescéptico Hans-Peter Martin, que obtuvo casi el 18% de los votos, o del ultraderechista e islamófobo Partido de la Libertad en Holanda, que recabó el 17% de los sufragios.
Los euroescépticos del partido Verdaderos Finlandeses también dieron un salto importante en Finlandia con el 10% de los votos, según resultados parciales.
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