26 de febrero 2004 - 00:00

Sospechan que la oposición fraguó firmas contra Chávez

Caracas (AFP, EFE, Reuters) - La tensión política que se vive en Venezuela entre el gobierno de Hugo Chávez y la oposición se incrementó ayer tras la decisión del Consejo Nacional Electoral (CNE) de poner «en observación» más de un millón de firmas que solicitaban un referendo revocatorio del actual presidente. Según explicó el CNE, las dudas que se generaron provienen de que los datos que acompañan las rúbricas tienen la misma caligrafía.

La noche del martes, por tres votos a favor y dos abstenciones, el CNE anunció que 148.000 planillas quedaban en observación, las cuales contienen un máximo de 10 firmas cada una, por lo que serían más de un millón las que están en duda. Según la oposición, fueron recolectadas 3,4 millones de firmas, y necesita por los menos 2,45 millones para hacer posible el referendo. Por lo que si las rúbricas observadas son finalmente rechazadas, queda en riesgo el objetivo de los adversarios de Chávez: realizar el referendo.

El vicepresidente del CNE, Ezequiel Zamora, uno de los que se abstuvo en la votación, declaró que la decisión de pasar a comprobación las «planillas planas viola las normas establecidas para referendos» por el propio directorio electoral. «Este procedimiento hace casi ilusoria la realización del referendo revocatorio», agregó Zamora.

• Protestas

La Coordinadora Democrática (CD), que fogonea el referendo contra Chávez, calificó la medida de «estafa» y «golpe electoral» la decisión del CNE, y puso en duda, en un comunicado, la autoridad del organismo. Además, el antichavismo llamó a programar «para mañana mismo (por hoy) protestas pacíficas, firmes y contundentes» y a organizar «acciones masivas para denunciar al CNE ante los presidentes del Grupo de los 15 (G-15)» que se reúnen desde hoy hasta el sábado en Caracas.

Enseguida, el vicepresidente venezolano, José Vicente Rangel, salió al cruce, al decir que «el tercer golpe contra la Constitución y la democracia está en marcha en Venezuela».

Por su parte, la
Organización de los Estados Americanos (OEA) y el Centro Carter, veedores del proceso, respaldaron la decisión del CNE. «El Consejo tiene una duda que es válida y debe ser despejada por el bien de las dos partes», dijo el jefe de la misión de observadores de la OEA en Caracas, Fernando Jaramillo. A su vez, propusieron que la verificación se realice mediante un muestreo aleatorio en lugar de con todas las plantillas dudosas. Sobre esto, el presidente del ente, Jorge Rodríguez, dijo que aprobaría la aplicación del muestreo siempre y cuando «sea estadísticamente aceptable y simétrico».

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