Washington (EFE, AFP) - En momentos en que una nueva encuesta dio a la administración George W. Bush 65% de aprobación a su gestión -tres puntos porcentuales más que una medición similar realizada el 2 de octubre-, el mandatario promulgó ayer una ley por la cual el gobierno cubrirá la mayoría de los daños causados por el terrorismo, lo que protege a las compañías de seguros pero, para algunos críticos, es un subsidio encubierto.
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La ley, que figura entre la veintena de medidas aprobadas por el Congreso a raíz de los atentados del 11 de setiembre de 2001, prevé que el gobierno se hará cargo de 90% de los reclamos por atentados -por encima de los montos deducibles-, si éstos superan los 10.000 millones de dólares en 2003, y los 15.000 millones de dólares en el año 2005.
El gobierno federal no asumiría ninguna responsabilidad si las pérdidas anuales por reclamos son menores de cinco millones de dólares o superan los 100.000 millones de dólares. La ley tampoco cubre los reclamos de cerca de 40.000 millones de dólares presentados a raíz de los atentados.
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