Copenhague (EFE, Reuters) - El ministro de Relaciones Exteriores de Dinamarca, Per Stig Moeller, criticó ayer al gobierno iraní por su «insatisfactoria» protección de la embajada danesa en Teherán, que el lunes fue atacada con cócteles molotov por un grupo de manifestantes.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El episodio se produjo tras una concentración en protesta por un concurso de viñetas de Mahoma organizado por las juventudes del Partido Popular Danés (DF), que fueron difundidas por varios canales.
Moeller señaló en una conferencia de prensa que había convocado al embajador iraní en Copenhague para mostrarle su malestar y para recordarle la obligación de proteger las legaciones diplomáticas extranjeras.
El titular de Relaciones Exteriores destacó que en los últimos días había telefoneado a sus homólogos sirio, jordano, indonesio, paquistaní e iraní para aclarar que el gobierno de Dinamarca condenaba el contenido del concurso.
No obstante, reconoció que su gobierno seguía «con atención» la evolución de los acontecimientos y concedió especial importancia a la plegaria de mañana en las mezquitas, donde la actitud de los imanes puede determinar el desarrollo de los hechos. «No podemos saber qué dirán los líderes religiosos sobre Dinamarca, pero si no recomiendan nuevas acciones, creo que el caso desaparecerá por sí mismo», dijo el ministro.
Varias organizaciones islámicas solicitaron un nuevo boicot contra los productos daneses como el que se impulsó en enero pasado, después de que el diario «Jyllands-Posten» publicó 12 caricaturas sobre el profeta Mahoma.
Dejá tu comentario