Terrorismo escala ya con ataques químicos
-
Japón evacúa a más de dos millones de personas por la amenaza del tifón Mekkhala
-
Grossi confirmó contactos con Irán y abogó por una verificación nuclear "muy rigurosa"
El secretario de Defensa, Robert Gates, reivindicó la decisión de la Casa Blanca de disponer un refuerzo militar con nuevas tropas, y aseguró que el envío de más de 25.000 soldados suplementarios dará tiempo a los iraquíes para adquirir la capacidad de fortalecer su propia seguridad.
Las fuerzas estadounidenses en Irak crecerán a los 160.000 efectivos para junio.
El funcionario estimó además que es muy temprano para evaluar sobre el terreno el impacto que tuvo el refuerzo de soldados. «Creo que es demasiado pronto para medir los resultados; el general Petraeus, que dirige las fuerzas en Irak, dijo que probablemente no se sabrá antes del verano ( boreal) si hemos tenido éxito o si fracasamos», dijo Gates.
Pero los argumentos del gobierno convencen cada vez menos a los estadounidenses, tal como lo demostraron las protestas del fin de semana en Washington, Los Angeles, San Francisco y Nueva York, donde miles de personas salieron a las calles para exigir el retiro de las tropas de Irak.
También hubo actos de repudio en España, Gran Bretaña y Francia, entre otros países. Ayer se produjeron nuevas marchas antibélicas en Nueva York y otras ciudades de la costa Este norteamericana.
El conflicto en el país musulmán también supuso un alto costo para la popularidad de Bush. Según un sondeo de la revista «Newsweek» difundido ayer, el mandatario cuenta sólo con 25% de apoyo, el nivel más bajo de aceptación con el que ha contado un inquilino de la Casa Blanca. El descontento por la guerra, y el reciente escándalo por la destitución de 8 fiscales que casi se cobra la cabeza de su fiscal general, Alberto Gonzales, han llevado su aprobación a mínimos históricos.



