El número total de víctimas podría aumentar en el transcurrir de las horas.
Un incendio en una guardería en el norte de México cobró la vida de 35 niños pequeños y dejó a 20 gravemente heridos, algunos de los cuales fueron trasladados a hospitales especializados en quemaduras en un intento por salvarles la vida.
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La mayoría de los niños, de entre cuatro meses y tres años, murieron asfixiados en la guardería de Hermosillo, capital del norteño estado de Sonora, sobre la frontera con Estados Unidos, luego de que se desatara el incendio en un edificio aledaño y los pocos adultos que estaban con ellos no lograran sacarlos a tiempo hacia la calle.
"Cuando menos 20 de los niños hospitalizados se encuentran en extrema gravedad", dijo en rueda de prensa Daniel Karam, el director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el principal organismo público de asistencia médica que auspiciaba la guardería, de carácter privado.
Algunos niños fueron llevados a hospitales especializados en quemaduras como el Shriners en Sacramento, California, y a otros en Guadalajara, en el occidental estado de Jalisco.
Catherine Curran, portavoz del hospital Shriners, dijo que personal de la institución trabajó toda la noche vía teléfono con sus pares en México asesorándolos sobre cuáles casos eran prioritarios.
Afuera del hospital infantil de Hermosillo, decenas de personas participaron en la mañana de improvisadas misas para rogar por la salud de los pequeños.
Mientras tanto, en un anfiteatro de la fiscalía estatal, familiares de los niños que perecieron en la tragedia esperaban en silencio a que las autoridades les entregaran los cuerpos para darles sepultura. De vez en cuando, algunos estallaban en llanto.
Peritos de la Procuraduría General de la República (PGR, fiscalía federal) y locales trabajaban para establecer las causas del incendio, que se originó luego de una explosión, dijo Karam.
"Tenemos conocimiento de que este incidente irrumpió de manera súbita. Según consta en los testimonios de nuestro personal, una explosión vino acompañada de fuego inmediato", señaló el funcionario.
El presidente, Felipe Calderón, dijo sentirse "entristecido y consternado" por la tragedia e indicó que un grupo de médicos especialistas en quemaduras había viajado a Sonora para atender los casos más graves.
Karam dijo que un total de 142 niños estaban en la guardería en el momento del incendio en la tarde del viernes.
Medios locales señalaron que vecinos del lugar y padres de los niños habían rescatado a muchos infantes metiéndose entre las llamas antes de que llegaran los bomberos e incluso arremetiendo con coches contra las paredes del local para abrir boquetes y lograr rescatar niños.
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