29 de septiembre 2014 - 19:13

Tras la tragedia, el Monte Fuji y más de 40 volcanes tienen en vilo a Japón

Las autoridades niponas vigilan la actividad decenas de cráteres que podrían entrar en erupción en cualquier momento.
Las autoridades niponas vigilan la actividad decenas de cráteres que podrían entrar en erupción en cualquier momento.
Al igual que el Monte Ontake, 47 volcanes podrían despertar súbitamente en Japón, incluyendo al célebre Monte Fuji, un peligro ignorado por muchos habitantes.

Las autoridades niponas vigilan en todo el archipiélago la actividad de unos 47 volcanes considerados potencialmente peligrosos en el próximo siglo, incluyendo al Monte Ontake, suya sorpresiva erupción tomó a todo el mundo por sorpresa.

Existe una escala de advertencias para la actividad volcánica, de 1 a 5. El último nivel requiere la evacuación de la población circundante.

Justo antes de su erupción, el Monte Ontake estaba en el nivel 1, el más bajo, con sólo la posibilidad de algunas emisiones, pero sin restricciones particulares para los senderistas.

Luego, el nivel fue aumentado en dos escalones, a 3, el correspondiente a una "erupción con gran peligro para las personas que se acerquen y un riesgo incluso para las viviendas".

"Lo que sucedió superó nuestros medios actuales de anticipación", explicó durante una conferencia de prensa el presidente de la comisión de predicción de la actividad volcánica, Toshitsugu Fujii.

Según un estudio gubernamental publicado en junio, el 80% de las localidades afectadas por una posible erupción volcánica carecen de un plan concreto de evacuación.

Actualmente, entre los 47 volcanes bajo vigilancia (de los 110 activos en el país), cuatro están en el nivel 3 (riesgo de erupción, peligro en un radio bastante amplio en los alrededores), 5 al nivel 2 (peligro cerca del cráter) y los otros en el nivel 1 o sin riesgo alguno.

Todas las semanas, la agencia meteorológica publica un boletín en el cual detalla la situación de los volcanes y advierte en caso de necesidad. En el del 25 de septiembre, describió fundamentalmente la situación en la isla volcánica Miyakejima (nivel 2) o en Nishinoshima e Ioto, donde acercarse al cráter implica un gran riesgo.

"Un fortísimo sismo como el del 11 de marzo de 2011 (de magnitud 9) puede provocar un riesgo de erupción de los volcanes de la región debido a una acumulación de magma", explicó a mediados de 2012 el profesor Fujii.

Este experto también citó el caso de un violento sismo de magnitud 8,6 el 28 de octubre de 1707 en el sur del archipiélago: "49 días más tarde, el 12 de diciembre, una erupción explosiva como rara vez se ha visto en la historia se produjo... en el Monte Fuji".

Contrariamente a lo que muchos piensan, el "Fuji-san", la cumbre más elevada de Japón, de 3.776 metros de altura, clasificada en el patrimonio cultural mundial de la UNESCO, no está apagado, tan sólo dormido.

"Durante la segunda parte del siglo XX, cada vez que se produjo un sismo de magnitud 9 en alguna parte, los volcanes de alrededor entraron en erupción durante los años siguientes", advirtió Fujii, quien también es presidente de la comisión de predicción de las erupciones.

El monte Fuji está actualmente situado al nivel 1 en la escala de riesgo, al igual que ocurría con el Monte Ontake hasta el día en que despertó brutalmente.

• La tragedia

En tanto, equipos de rescate japoneses localizaron los cuerpos de más víctimas de la erupción del volcán Ontake, que se cobró la vida de al menos 32 personas.

Aún sigue habiendo algunos excursionistas desaparecidos, entre ellos una niña. El volcán, situado en el centro de Japón, entró en erupción el sábado de forma inesperada.

Cinco de las personas localizadas estaban en parada cardiorrespiratoria, informó el canal de televisión NHK. Doce cadáveres fueron evacuados ya de la montaña en helicóptero.

Los equipos de rescate interrumpieron por el momento la misión, como ya tuvieron que hacer varias veces durante el fin de semana por el peligro que suponen los gases tóxicos. Los expertos advirtieron además que pueden producirse nuevas erupciones.

En la misión de rescate intervienen 540 policías, bomberos y soldados, cuya misión es recuperar los cadáveres de los fallecidos y buscar a los desaparecidos.

Muchos excursionistas se encontraban en la zona en el momento en que entró en erupción el volcán, situado a unos 200 kilómetros al oeste de Tokio. Muchos turistas visitan Ontakesan en esta época del año para disfrutar del bonito paisaje otoñal.

Japón cuenta con uno de los sistemas de alerta temprana de erupciones más modernos del mundo, pero en esta ocasión no lanzó ningún aviso de lo que iba a ocurrir.

Según los expertos, en Ontake se produjo una explosión de vapor de agua, en la que el magma caldea la capa freática de la montaña, que sale disparada de forma repentina del volcán. Normalmente es muy difícil prever ese tipo de explosiones.

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