Bagdad (ANSA)- Estados Unidos sufrió ayer el primer traspié en sus acusaciones contra Irak, ya que los inspectores de desarme de la ONU estuvieron en dos sitios indicados por Washington como plantas de producción de armas prohibidas, que en realidad son un laboratorio abandonado y una fábrica de maquinaria civil y municiones convencionales.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En el segundo día de trabajo en Irak, expertos en química y biología de la misión de inspectores de Unmovic permanecieron durante cuatro horas dentro de una vieja fábrica, cerrada en 1996, usada en el pasado para producir vacunas contra la aftosa.
Los inspectores, liderados por Dimitri Perricos, hablaron con el ex director de la fábrica, Muntassir Omar, quien recordó que el complejo había sido construido en los '70 por una empresa francesa que en 1984 comenzó a producir vacunas para animales.
Según informó la misión de Unmovic, los inspectores recogieron muestras de agua de una gran cisterna y del polvo de las palas de ventiladores ya en desuso.
Dejá tu comentario